Largas colas se formaron el domingo en las gasolineras de Daca, capital de Bangladés, mientras los conductores se apresuraban a asegurarse combustible ante el temor a desabastecimientos relacionados con la guerra que implica a Irán.
Los conductores esperaron durante horas debido a un sistema de racionamiento del Gobierno que limita la cantidad de combustible que puede recibir cada vehículo.
Bangladés importa la mayor parte de su combustible y gas del extranjero, en su mayoría de Oriente Medio. Las autoridades advirtieron de que el conflicto podría afectar a las cadenas de suministro y llamaron a la población a utilizar el combustible con prudencia.
Las autoridades señalaron que varios cargamentos de combustible y gas ya están en camino para aliviar la situación.