Los trabajos, que se llevarán a cabo en mayo de 2026 en la colina sobre el pueblo de Cerne Abbas, en el suroeste de Inglaterra, tienen como objetivo conservar para las futuras generaciones la figura de tiza de 55 metros de altura. El proyecto, gestionado por el National Trust, consiste en retirar la hierba y la tiza erosionada antes de rellenar de nuevo las zanjas que dibujan la característica silueta del gigante. Esta restauración es la primera gran campaña de renovación de la tiza desde que la figura empezó a mostrar signos de desgaste acelerado.
Los investigadores encargados por el National Trust concluyeron en 2020 que el gigante probablemente data de entre los años 700 y 1100 d. C., lo que lo sitúa en la época sajona tardía. Tradicionalmente se restaura aproximadamente una vez cada década, pero el monumento ha requerido una intervención adelantada después de que la hierba y las algas se extendieran por varias zonas de la tiza. Parte de la operación se llevó a cabo con temperaturas superiores a 30ºC, un nivel inusualmente alto para un mes de mayo en el Reino Unido.
Los responsables de conservación señalan que la causa exacta de estos cambios sigue sin estar clara, aunque vigilan de cerca la evolución del clima mientras intentan proteger uno de los enclaves patrimoniales más conocidos de Dorset.