El presidente del Gobierno español considera que los planes de Trump sobre Groenlandia beneficiarían directamente a Putin y acabarían con la Alianza Atlántica. España evalúa el envío de tropas mientras rechaza aumentar el gasto militar al 5% del PIB que exige Washington.
Pedro Sánchez no se ha andado con rodeos en su entrevista con 'La Vanguardia'. Una invasión estadounidense de Groenlandia convertiría a Vladímir Putin en "el hombre más feliz del mundo", según el presidente español. La razón es doble: legitimaría la invasión rusa de Ucrania y, probablemente, supondría el final de la OTAN.
El razonamiento de Sánchez parte de que cualquier acción unilateral de Estados Unidos contra la integridad territorial de Dinamarca, país del que Groenlandia es territorio autónomo, justificaría retrospectivamente la lógica expansionista del Kremlin. Trump ha llegado a anunciar aranceles contra Dinamarca y sus aliados hasta conseguir lo que él llama "la compra total de Groenlandia".
Sánchez ha insistido en que estas declaraciones "hay que tomárselas en serio", alejándose de quienes prefieren verlas como simples bravuconadas diplomáticas. Si Washington tiene preocupaciones reales sobre la seguridad en el Ártico, ha dicho, el lugar para plantearlas es el Consejo Atlántico de la OTAN.
Europa busca su propio camino de defensa
El Gobierno español está evaluando enviar tropas a Groenlandia, aunque Sánchez ha dejado claro que "no hay una decisión tomada" y que hablará antes con la oposición y los grupos parlamentarios. Lo que sí ha dejado meridianamente claro es su rechazo a la exigencia de Trump de que los países aliados gasten el 5% de su PIB en defensa.
Para España, ese porcentaje es "inaceptable" e "inasumible". Sánchez ha defendido que con algo más del 2% del PIB el país cumple de sobra con las capacidades exigidas y que no va a recortar en sanidad, educación o políticas sociales para aumentar un gasto militar que no refuerza la industria europea de defensa.
La crisis ha empujado a Sánchez a defender que la Unión Europea avance hacia unas Fuerzas Armadas realmente europeas, incluso sin unanimidad de los 27 Estados miembros. "Podemos avanzar una serie de países en ese proceso de integración", ha señalado, subrayando la necesidad de una industria de defensa comunitaria.
La respuesta europea a los aranceles de Trump
Los Veintisiete han convocado una reunión de emergencia para este domingo a las 17:00. La reacción inicial ha sido de plantón unánime: Ursula von der Leyen ha advertido del peligro de una espiral arancelaria, Emmanuel Macron ha calificado las amenazas de inaceptables y Keir Starmer las ha tachado de completamente erróneas.
António Costa, presidente del Consejo Europeo, ha verbalizado la posición común: "La UE será siempre muy firme en la defensa del derecho internacional, sea donde sea". Desde la diplomacia europea se subraya que esta división entre aliados solo beneficia a China y Rusia, los dos rivales estratégicos que Occidente dice combatir de forma coordinada.