Interpol ha informado sobre esta operación multinacional contra el tráfico de seres humanos que ha salvado a 4.400 víctimas potenciales, según estima el organismo policial.
Una ofensiva mundial contra los traficantes de seres humanos y contrabandistas de migrantes, coordinada por Interpol, ha conducido a la detención de más de 3.700 sospechosos y ayudó a más de 4.400 víctimas potenciales de trata en todo el mundo, según ha informado el lunes esta organización internacional.
Hasta 14.000 agentes han llevado a cabo la bautizada como operación Liberterra III en 119 países entre el 10 y el 21 de noviembre, que condujo a 3.744 detenciones, la protección de 4.414 víctimas potenciales y el hallazgo de 12.992 personas atrapadas en tramas de migración ilegal.
Las autoridades han abierto al menos 720 nuevas investigaciones, según la agencia con sede en Francia, que ayuda a la policía de 196 países miembros a colaborar en la lucha contra la delincuencia internacional.
"Las redes criminales están evolucionando, explotando nuevas rutas, plataformas digitales y poblaciones vulnerables", ha dicho en un comunicado la secretaria general de Interpol, Valdecy Urquiza. "Identificar estos patrones permite a las fuerzas del orden anticiparse a las amenazas, desarticular antes las redes y proteger mejor a las víctimas".
Interpol ha destacado los casos de sudamericanos y asiáticos en África, afirmando que parece haber un cambio emergente en la trata de seres humanos que contrasta con los patrones anteriores de víctimas africanas que eran objeto de trata en el extranjero.
Las estafas de traficantes seguían siendo un grave motivo de preocupación, con emigrantes interceptados en rutas peligrosas a lo largo de las costas de Senegal, Guinea-Bissau, Marruecos y Argelia y redes terrestres en Perú, Brasil y otros países, según Interpol.
Las autoridades de Benín, Burkina Faso, Costa de Marfil, Ghana, Senegal y Sierra Leona, países de África Occidental y Central, informaron de que las fuerzas del orden habían rescatado a más de 200 víctimas y desarticulado "múltiples centros de captación y explotación". A menudo se recluta a las víctimas en África con el pretexto de un empleo en el extranjero.
Los traficantes cobran tarifas elevadas y obligan a las víctimas a reclutar a amigos y familiares a cambio de mejores condiciones, fomentando un modelo de esquema piramidal, según Interpol. Una operación contra la ciberdelincuencia llevada a cabo en África en 2025 condujo a la detención de 1.209 sospechosos que tenían como objetivo a 88.000 personas. En Asia, las autoridades descubrieron a 450 trabajadores en una sola redada en un complejo de Myanmar, según Interpol.