'Euronews' siguió un ejercicio militar sorpresa que puso a prueba la capacidad de las Fuerzas Aéreas y Espaciales francesas para evacuar bases y permanecer listas para el combate en caso de ataque.
En la base aérea de Cazaux, en el suroeste de Francia, varios aviones de combate han despegado esta semana en condiciones inusuales como parte de un importante ejercicio militar diseñado para poner a prueba la capacidad de respuesta rápida de la Fuerza Aérea y Espacial francesa.
El ejercicio, conocido como Topaze, simulaba un ataque inminente a una de las bases aéreas vecinas, incluyendo drones enemigos en el aire. Las unidades sólo disponían de siete horas de preaviso para prepararse. Su misión consistía en evacuar aeronaves, personal y equipos, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de llevar a cabo operaciones de combate.
El elemento sorpresa era clave. El capitán Armand, piloto de un caza Rafale que participó en el ejercicio, declara a 'Euronews': "El objetivo es que nos tomen por sorpresa. El despliegue con muy poca antelación, seguido de un enorme esfuerzo de equipo para configurar el avión lo más rápidamente posible y prepararnos lo mejor que pudimos para esta misión con graves limitaciones de tiempo, fue la parte más difícil".
En el ejercicio militar Topaze participaron hasta 20 aviones de combate y 145 personas, que se desplegaron en cuatro bases aéreas de Francia. El ejercicio también puso a prueba la cadena de apoyo, incluidos mecánicos, equipos técnicos, piezas de repuesto y armamento.
Algunas aeronaves sufrieron deliberadamente averías simuladas para evaluar la rapidez con que las tripulaciones podían repararlas. 24 horas después de la orden de evacuación, el ejercicio culminó con un ataque simulado contra aviones enemigos. Los jets Rafale volaron en plena configuración de guerra, equipados con misiles de crucero SCALP, armas de largo alcance diseñadas para destruir objetivos precisos.
Este ejercicio se produce en medio de crecientes tensiones internacionales y refleja el enfoque del Ejército francés en lo que llama "guerra de alta intensidad", particularmente en el contexto de la guerra en Ucrania. "Nunca nos entrenamos en vano y, dado que la guerra de alta intensidad está haciendo estragos en todos los frentes... es en respuesta a este tipo de requisito operativo que estamos haciendo este ejercicio", explica el general Pierre Gaudillière, que comanda la Brigada Aérea de Aviación de Caza.