El material se ha hecho público en virtud de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, promulgada tras meses de presión pública y política que obliga al Gobierno a abrir sus archivos sobre el financiero caído en desgracia.
El Departamento de Justicia ha asegurado este viernes que ha publicado más documentos de sus investigaciones sobre Jeffrey Epstein, obligados en virtud de una ley 'ad hoc' destinada a revelar lo que el Gobierno conocía sobre los abusos sexuales a menores por parte del millonario financiero y su compinche, Ghislaine Maxwell.
El fiscal general adjunto Todd Blanche ha declarado que su departamento ha liberado más de tres millones de páginas del caso, así como más de 2.000 vídeos y 180.000 imágenes. Los archivos, publicados en el sitio web del departamento, incluyen algunos de los varios millones de páginas de registros que, según las autoridades, fueron retenidos en una primera publicación de documentos en diciembre.
"La publicación de hoy marca el final de un proceso muy exhaustivo de identificación y revisión de documentos para garantizar la transparencia al pueblo estadounidense y el cumplimiento de la ley", ha declarado Blanche en una rueda de prensa en la que ha anunciado la revelación.
Tras incumplir el plazo del 19 de diciembre fijado por el Congreso para divulgar todos los archivos, el Departamento de Justicia ha dicho que encargó a cientos de abogados la revisión de los registros para determinar qué es necesario censurar para proteger las identidades de las víctimas de abusos sexuales.
Entre los materiales retenidos hay información que podría poner en peligro cualquier investigación en curso o exponer la identidad de datos personales de posibles víctimas. Todas las mujeres, salvo Maxwell, han sido excluidas de los vídeos e imágenes que se publicarán el viernes, ha dicho Blanche. El número de documentos sujetos a revisión se ha disparado a unos seis millones, incluidos los duplicados, confirma el departamento.
El Departamento de Justicia publicó decenas de miles de páginas de documentos justo antes de Navidad, incluidas fotografías, transcripciones de entrevistas, registros de llamadas y actas judiciales. Muchos de ellos ya eran públicos o estaban muy oscurecidos. Entre esos documentos figuraban registros de vuelo publicados anteriormente que mostraban que Donald Trump voló en el jet privado de Epstein en la década de 1990, antes de que se pelearan, además de varias fotografías del expresidente Bill Clinton.
Ni Trump ni Clinton han sido acusados públicamente de irregularidades en relación con Epstein y ambos han dicho que no tenían conocimiento de que abusara de menores de edad. También se publicaron el mes pasado transcripciones de testimonios ante el jurado de agentes del FBI. Estos aseguran haber entrevistado a varias afectadas que atestiguaron que les pagaron para realizar actos sexuales con Epstein.
Epstein se suicidó en una celda de la prisión de Nueva York en agosto de 2019, un mes después de ser acusado de cargos federales de tráfico sexual. En 2008 y 2009, el magnate cumplió penas de cárcel en Florida tras declararse culpable de pagar a menores por sexo.
En ese momento, los investigadores habían reunido pruebas de que Epstein había abusado sexualmente de niñas en su casa de Palm Beach, pero la Fiscalía estadounidense acordó no procesarlo a cambio de su declaración de culpabilidad por cargos estatales menores.
En 2021, un jurado federal de Nueva York condenó a Maxwell, una socialité británica, por tráfico sexual tras ayudar a reclutar a algunas de sus víctimas menores de edad. Ella está cumpliendo una condena de 20 años de prisión en Texas, después de ser trasladada allí desde una prisión federal en Florida.
Los fiscales estadounidenses nunca acusaron a nadie más en relación con los abusos de Epstein a niñas, pero una de sus víctimas, Virginia Roberts Giuffre, le acusó en demandas de haber organizado para ella encuentros sexuales a la edad de 17 y 18 años con numerosos políticos, titanes empresariales o destacados académicos. Todos han negado las acusaciones.
Entre las personas a las que acusó se encontraba Andrew Mountbatten-Windsor, el príncipe británico Andrés, a quien se le han retirado sus títulos reales. Andrew también negó haber mantenido relaciones sexuales con Giuffre, pero llegó a un acuerdo por una suma no revelada. Giuffre se suicidó en su granja de Australia Occidental el año pasado a la edad de 41 años.