El Gobierno ha decidido restringir temporalmente las fronteras terrestres en Luhamaa y Koidula: se cerrarán al tráfico por la noche durante un periodo de tres meses a partir del 24 de febrero de 2026.
La decisión de restringir el tráfico por la noche en la frontera ruso-estona por parte del Ejecutivo del país báltico ya es una realidad y se ejecutará en tres semanas. La decisión se produce tras una serie de incidentes fronterizos en el lado ruso. Tallin cree que el cierre nocturno permitirá desviar más recursos para reforzar la seguridad fronteriza en otros lugares.
Los pasos de Luhamaa y Koidula están situados en el sureste del país. El primer ministro Kristen Michal ha subrayado que no pueden ignorarse las continuas acciones provocadoras de Rusia. "El comportamiento de Rusia en la frontera puede ser a veces irracional, por eso necesitamos liberar recursos para vigilar la frontera con más eficacia", ha explicado en un comunicado publicado en la web del Gobierno.
El sucesor de Kaja Kallas en el cargo ha añadido lo siguiente: "Durante tres meses, a partir del 24 de febrero, reduciremos el horario de apertura de los pasos fronterizos y los cerraremos por la noche para poder vigilar más de cerca la frontera en otros lugares. Se mantendrá el pleno control aduanero hacia Rusia. Tomaremos otras decisiones en función de las necesidades de seguridad y de la situación en la frontera".
Taro: "Es un paso lógico ante el descenso del tráfico fronterizo"
Por su parte, el ministro del Interior, Igor Taro, ha explicado que el comportamiento de los guardias fronterizos rusos requiere el compromiso continuado de grandes fuerzas de la Policía y la Guardia de Fronteras. "Al reducir las horas nocturnas en los pasos fronterizos, podemos hacer un mejor uso de nuestros agentes allí donde más se les necesita", ha declarado el ministro.
Este ha destacado que la decisión tiene una validez inicial de tres meses, tras los cuales se volverá a evaluar la situación y se tomarán nuevas medidas. Taro también señaló que limitar el funcionamiento de los pasos fronterizos en la frontera entre Estonia y Rusia es una medida lógica en vista de la drástica disminución del tráfico. "En comparación con 2018, el número de cruces fronterizos ha disminuido unas cinco veces. Mientras que 5,3 millones de personas cruzaron la frontera oriental en 2018, en 2025 fueron 1.084.320", ha añadido el político.
Estonia, la ruta terrestre más corta hacia el Este
Según reza el comunicado del Gobierno estonio, en 2025 el mayor tráfico se registró en el paso de Narva (626.470 cruces), seguido de Luhamaa (239.542) y Koidula (213.910). Un total de 239.542 personas cruzaron la frontera por Luhamaa, de las cuales el 41% eran ciudadanos de la UE (incluidos un 9% de estonios y un 18,5% de letones) y el 59% nacionales de terceros países (incluido un 31% de rusos). En cambio, por Koidula pasaron 213.910 personas, de las cuales el 59% eran ciudadanos de la UE (incluido el 46% estonios) y el 41% nacionales de terceros países (incluido el 28% rusos).
Desde que Finlandia cerró completamente su frontera con Rusia a finales de 2023, la ruta a través de Estonia se ha convertido en el paso terrestre más corto hacia el este para los ciudadanos y transportistas de muchos países europeos. A pesar de ello, el tráfico fronterizo sigue siendo significativamente inferior al de hace años, lo que justifica aún más la decisión de Tallin de racionalizar la protección de las fronteras.