Según la Autoridad Nacional de Protección de Datos y Libertad de Información, la Oficina del Gobierno húngaro no emitió ilegalmente un informe al eurodiputado independiente Bence Tordai respecto la decoloración del tejado de la fábrica de Samsung en Göd.
El 4 de marzo del año pasado, se llevó a cabo una inspección oficial en la planta de Samsung en Göd, y al eurodiputado independiente Bence Tordai debería haber solicitado los datos, pero no los recibió.
La Autoridad Nacional de Protección de Datos y Libertad de Información de Hungría (NAIH) ha ordenado a la Oficina del Gobierno del condado de Pest que se los envíe sin demora: tiene 30 días para hacerlo. La NAIH justificó su decisión alegando que el organismo gubernamental había vulnerado el derecho a acceder a datos de interés público.
"Sean sinceros con los datos. Envíenme esos documentos ya, a ver si es realmente el polvo de grafito -que, por cierto, no se utiliza en la fábrica de Samsung- el que ha manchado el tejado del edificio, o si se confirman nuestras sospechas y son los polvos cancerígenos de níquel-cobalto-manganeso (NCM) y níquel-cobalto-aluminio (NCA) los que se han liberado en el aire circundante", dijo Bence Tordai en un vídeo publicado en su página de Facebook.
El 15 de febrero de 2026, varios civiles protestaron ante el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio por la fábrica de baterías de Samsung en Göd, afirmando que no hay ningún interés económico nacional que exponga a sabiendas al medio ambiente o a los trabajadores a la contaminación.
"Nunca se han aclarado los casos de contaminación que la asociación local Gödért o nosotros, desde Greenpeace, hemos detectado en el agua y en el suelo. Nunca hemos recibido ninguna respuesta sustancial", dijo a 'Euronews' uno de los oradores en la manifestación, el experto químico de Greenpeace Gergő Simon.
"Ahora parece como si, sistemáticamente, al más alto nivel, se hubieran asegurado de que esta contaminación pudiera permanecer. Pero mientras tanto no han cerrado la fábrica; no han tomado ninguna medida significativa para evitar que se produzca dicha contaminación", agregó el especialsta.
Según Simon, ya en 2022 se detectaron cinco casos de incumplimiento y, posteriormente, decenas de trabajadores enfermaron, pero quienes podían haberlo hecho no impidieron que continuara la contaminación.
Los organizadores de la manifestación han prometido que, si nada cambia, podrían producirse nuevas protestas, y también acudirán al Ministerio del Interior y al de Justicia.
La semana pasada se publicó un artículo de investigación en 'Télex', según el cual el Gobierno era consciente de que en el aire de una sección de la fábrica había agentes cancerígenos cientos de veces por encima del límite.