La Policía Nacional, junto a Ecuador y AMERIPOL, desarticulan una red criminal que cobraba 5.000 dólares (4.241,50 euros) por introducir inmigrantes ilegales en Europa. Los líderes, detenidos en Madrid, captaban a las víctimas para dotarlas de pasaportes colombianos falsos.
Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la Policía Nacional de Ecuador y el centro especializado de AMERIPOL, han desarticulado una red criminal presuntamente dedicada a facilitar la entrada irregular de inmigrantes en Europa.
La investigación se ha saldado con la detención de los dos principales responsables en Madrid, quienes gestionaban una compleja ruta migratoria basada en la obtención fraudulenta de documentación colombiana.
El modus operandi: De la cédula al pasaporte
La red criminal captaba principalmente a ciudadanos dominicanos en Quito (Ecuador). Allí, mediante un sistema de corrupción o falsificación aún bajo investigación, los inmigrantes obtenían cédulas de identidad colombianas.
Con este documento en la mano, acudían a la embajada de Colombia para solicitar pasaportes legítimos asociados a esa identidad falsa, lo que les permitía viajar de forma aparentemente legal.
Una vez con el pasaporte en su poder, la organización instruía a los inmigrantes para seguir una ruta terrestre hacia Brasil. Desde territorio brasileño, aprovechando las conexiones aéreas internacionales, los viajeros daban el salto a distintos países del espacio Schengen hasta alcanzar su destino final: España. Se estima que cada inmigrante abonaba unos 5.000 dólares estadounidenses (4.241,50 euros) por estos servicios de asesoramiento y falsificación.
El papel clave de Punto Atenas
La detección de este fraude ha sido posible gracias a la labor de la Oficina Central de Operativa Documental, conocida como Punto Atenas. Este centro especializado funciona como un punto de consulta rápida para los agentes a pie de calle, permitiendo verificar en tiempo real si un pasaporte o documento de identidad tiene indicios de falsificación.
El análisis de abundante información recabada en internet y de las bases de datos policiales permitió reconstruir cerca de una veintena de episodios migratorios gestionados por este entramado.
En el registro efectuado en una vivienda de Madrid, la Policía intervino teléfonos móviles, pasaportes de Colombia y Costa Rica, y cédulas dominicanas. Uno de los arrestados, que ya había accedido a España de forma fraudulenta, utilizaba hasta tres identidades diferentes para eludir la acción de la justicia.
La investigación continúa abierta para determinar si existen ramificaciones de la red en otros países europeos, mientras los detenidos ya han pasado a disposición judicial acusados de delitos de pertenencia a organización criminal y favorecimiento de la inmigración ilegal.