Irán afirma que el ataque fue una represalia por el bombardeo contra su instalación nuclear de Natanz, ocurrido este mismo sábado, pero Israel niega tener responsabilidad.
Al menos 175 personas, según 'Times of Israel' actualizando la cifra inicial de 40 personas, han resultado heridas después de que un misil iraní impactara en la ciudad israelí meridional de Dimona, donde se encuentra una instalación nuclear, según informó el Ejército israelí este sábado por la noche.
El proyectil, que alcanzó una zona residencial, dejó en estado grave a un niño de 10 años con heridas de metralla y provocó lesiones por cristales a una mujer, mientras que otras 37 personas están siendo atendidas por heridas leves, informó en su cuenta de X el servicio de emergencias Maguen David Adom de Israel.
Según la televisión estatal iraní, el ataque contra Dimona fue una represalia por un bombardeo del sábado contra su instalación nuclear de Natanz, situada a unos 50 kilómetros de la ciudad de Kashan, del que el Ejército israelí asegura no haber sido responsable.
El Organismo Internacional de Energía Atómica indicó que "no ha recibido ninguna indicación de daños en el centro de investigación nuclear de Negev" y añadió que "no se han detectado niveles de radiación anómalos". No obstante, el OIEA "vigila muy de cerca la situación".
Mientras tanto, los ministros de Exteriores del G7 y la Unión Europea exigieron este sábado un alto "inmediato e incondicional" a los ataques del régimen iraní contra sus aliados en Oriente Medio. En un comunicado conjunto afirmaron: "Condenamos en los términos más enérgicos los temerarios ataques del régimen contra civiles e infraestructuras civiles, incluidas las infraestructuras energéticas, en Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania e Irak".
La ciudad desértica de Dimona alberga el principal centro de investigación nuclear de Israel, que abrió en 1958. Israel no ha confirmado ni desmentido la extendida creencia de que posee armas nucleares.