La Policía ha pedido a los curiosos, que aseguran escuchar los lamentos de la ballena por la noche, que se mantengan alejados para que el animal no se estrese aún más.
Una ballena que llevaba días varada en aguas poco profundas en una localidad turística del mar Báltico, en Alemania, logró liberarse de un banco de arena durante la noche tras un último intento de rescate.
Pero aún no está fuera de peligro. Una excavadora pasó el jueves (26 de marzo) abriendo un canal de escape. La ballena lo atravesó durante la noche, explicó el biólogo marino Robert Marc Lehmann el viernes, citado por la agencia alemana dpa.
El mamífero, de 30 pies de largo, había quedado atrapado en aguas poco profundas desde el lunes, y las mareas bajas, el mal tiempo y el tamaño del animal dificultaban los esfuerzos por devolverlo a aguas profundas.
Lehmann advirtió, no obstante, de que solo se trata de un pequeño paso en la dirección correcta para el mamífero marino, que mide entre 12 y 15 metros, y que solo volverá realmente a su hábitat cuando alcance el océano Atlántico.
Los equipos de rescate trabajan sin descanso
La ballena fue avistada atascada en un banco de arena sumergido en Timmendorfer Strand, una popular localidad de veraneo, el lunes por la mañana (21 de marzo).
Se han probado muchas técnicas distintas para mover al animal. Al principio se utilizaron barcos para generar olas a su alrededor, pero no fue suficiente para sacarlo de la arena. Drones de los Bomberos que guiaban las labores de rescate tampoco tuvieron éxito.
Después, los equipos intentaron utilizar una draga de succión, pero no se pudo extraer la arena bajo el animal porque estaba demasiado compactada.
"Si la ballena no consigue salir de la playa, es una sentencia de muerte para el animal", declaró esta semana Sven Biertümpfel, de Sea Shepherd, a la cadena pública NDR, y añadió que el estado de la ballena empeoraba hora a hora.
El animal, que pesa varias toneladas, no podía ser remolcado mar adentro porque podría sufrir heridas graves durante el proceso, según los expertos. El mar Báltico carece de mareas fuertes que podrían haberla liberado.
Drones y barcos se suman al intento de salvar a la ballena jorobada varada en Alemania
Se han probado muchas técnicas distintas para mover al animal. Al principio se utilizaron barcos para generar olas a su alrededor, pero no fue suficiente para sacarlo de la arena. Drones de los Bomberos que guiaban las labores de rescate tampoco tuvieron éxito.
Después, los equipos intentaron utilizar una draga de succión, pero no se pudo extraer la arena bajo el animal porque estaba demasiado compactada.
El jueves se trasladó una excavadora de mayor tamaño desde Baja Sajonia para excavar una zanja frente a la cabeza de la ballena, mientras Lehmann dirigía los trabajos.
Los rescatadores consiguieron en un primer momento girar a la ballena para orientar su cabeza hacia aguas más profundas, con la esperanza de que encontrase por sí misma el camino de regreso, pero el animal volvió después a su posición anterior.
Trabajaron hasta bien después de la puesta de sol, pero no lograron liberar del todo a la ballena antes de tener que interrumpir las tareas por la noche.
A primera hora del viernes por la mañana, la ballena se dirigía hacia la salida de la bahía de Lübeck, donde se encuentra Timmendorfer Strand, explicó Stephanie Gross, del Instituto de Investigación de Fauna Terrestre y Acuática. Señaló que el enorme mamífero, situado a unos 300 metros de la costa, estaba siendo acompañado por un barco de la guardia costera y varias embarcaciones.
Por el momento no está claro por qué la ballena quedó varada, aunque los rescatadores encontraron restos de una red de pesca enroscados alrededor de su cuerpo, que lograron cortar.
Las ballenas jorobadas no son propias del Báltico. Esta deberá recorrer varios cientos de kilómetros por aguas alemanas y danesas si quiere llegar al mar del Norte.
El joven macho ya había sido avistado antes en la zona
Los expertos creen que se trata de un macho joven, ya que los machos, a diferencia de las hembras, son los que suelen migrar. También parece ser la misma ballena que ha sido vista en varias ocasiones en el puerto de Wismar, en el este de Alemania, en las últimas semanas.
La Policía ha acordonado la zona de playa con vallas de obra para mantener a raya a la gran multitud de curiosos.
"Es muy importante que el animal no sufra aún más estrés", señaló el portavoz policial Ulli Fritz Gerlach.
Desde la distancia, paseantes que recorrían la playa observaban conmovidos la lucha de la ballena.
"Pobrecita. Espero que aún se pueda salvar", dijo Stefan Stauch, que había acudido con su mujer desde la cercana localidad de Scharbeutz. Contó que durante la noche habían escuchado los sonidos de la ballena.
"Confiábamos en que la marea creciente durante la noche la liberase, pero no fue así".