La guerra en Irán ha convertido Ormuz en un arma política que está haciendo tambalear a los mercados bursátiles de todo el mundo. Fuentes de Exteriores han confirmado a 'Euronews' que el Ministerio tiene constancia de que Irán está facilitando el tránsito de buques con intereses españoles.
Fuentes diplomáticas del Ministerio de Exteriores han confirmado a 'Euronews', que el Gobierno tiene constancia de que Irán está facilitando el tránsito de buques con intereses españoles por el disputado paso aunque no hay ningún acuerdo oficial.
La guerra en Oriente Medio ha transformado el estrecho de Ormuz en el termómetro de la supervivencia económica global, por el paso transitan aproximadamente el 20% del petróleo mundial y el 19% del gas natural licuado (GNL).
Por la zona también pasan otras materias primas como fertilizantes, aluminio y productos químicos, afectando al suministro global de energía y bienes. Todo esto está provocando una inestabilidad manifiesta en las Bolsas y la subida de la gasolina.
En este tablero, donde Donald Trump y Benjamín Netanyahu redoblan la presión militar sobre el régimen de los ayatolás, el Gobierno de Pedro Sáchez en España ha emergido como la némesis de la política belicista de Washington y Tel Aviv.
Sánchez se ha consolidado como el principal actor europeo contrario de la estrategia de "máxima presión" estadounidense, incluso deajando a entrever que la posición europea se ha alineado con el 'no a la guerra' de España.
Mientras en España sufre derrotas electorales, en lo que va de año el PSOE ha perdido en Extremadura, Aragón y Castilla y León; su popularidad baja entre la población; su entorno se ve asolado por causas judiciales y por tercer año no presenta los Presupuestos Generales del Estado, el presidente Sánchez ha decidido centrar su atención en la política internacional con su 'no a la guerra' en Irán simplificando un conflicto que va más allá de los eslóganes.
El fin de la libertad de navegación: Ormuz como arma política
El estrecho de Ormuz es un cuello de botella bajo control de la Guardia Revolucionaria iraní. Teherán ha pasado del cierre total a una estrategia de "bloqueo selectivo": el estrecho está abierto para todos, excepto para quienes Irán considera sus enemigos.
En este contexto, la posición de España sería privilegiada pero peligrosa pues Pedro Sánchez se ha convertido en una figura alabada en el régimen teocrático de Irán, que ha llegado a utilizar la imagen del presidente del Gobierno español en misiles iraníes.
Numerosos comentarios en redes sociales, y medios internacionales de medio calado, hablan de que los barcos con bandera española tienen vía libre para transitar por esta zona. Si bien no hay información oficial al respecto, fuentes del Gobierno han confirmado a este medio que "extraoficialmente sí saben que se ha procedido así en algún caso" y que tales navíos han transitado.
Este trato de favor sería la respuesta a la política de "neutralidad" de Sánchez, quien no solo ha rechazado participar en la coalición militar liderada por Washington (aunque sí mandó la fragata Colón a Chipre para defender las fronteras europeas y mantiene su participación en misiones para defender a los socios de la OTAN), sino que ha prohibido el uso de las bases de Rota y Morón, desatando la ira y críticas de la Administración Trump y en el Gobierno de Israel por lo que consideran un apoyo a un régimen dictatorial y peligroso para Occidente por sus programas nucleares.
La conexión argelina: el blindaje energético de Albares
El riesgo de navegar por Ormuz ha obligado a Madrid a buscar un plan b para asegurarse el suministro de gas. Tras años de tensiones con Argel, por el cambio de opinión del Gobierno de Sánchez sobre el Sáhara Occidental y su apoyo al plan de Marruecos para la zona, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha inciado un viaje a Argelia para firmar nuevos contratos y depender menos del suministro de Oriente Medio y poder mantener los precios de la energía bajos.
Aunque España no tiene una gran dependencia del suministro energético que atraviesa Ormuz, la guerra sí incide en la volatilidad de los precios en un mercado tan globalizado como es el del crudo y el gas. Argelia supone una fuente indeispensable de energía para el territorio español, junto con EE.UU. se trata del mayor suministrador de gas del país, con un total de 128.500 GW/h enviados en 2025 y casi un 40% del global importado.
Implicaciones para España en un desafío abierto
De confirmarse oficialmente este trato preferencial por parte de Teherán, las consecuencias para Madrid podrían acarrear un terremoto político con ecos en la UE.
La Casa Blanca ya ha amenazado con aranceles a los productos españoles y con retirar su cooperación en Inteligencia. Trump no ha dudado en cargar contra Pedro Sánchez y poner en duda el papel de España dentro de la Alianza Atlántica. Israel, por su lado, considera la postura de Sánchez una "recompensa al terrorismo estatal de Irán", lo que ha congelado las relaciones diplomáticas que ya estaban tensionadas por el conflicto en Gaza.
Mientras países como Francia observan con interés la autonomía española, el eje atlantista podría oponerse a que Madrid acepte beneficios del régimen iraní. Esta 'carta blanca' le supondría a Sánchez una victoria política empañada por la mano que la firma al tratarse de un régimen represor que a principio de este año acabó con la vida de unas 30.000 personas. Puede que sea un triunfo momentáneo que acabe suponiendo el aislamiento diplomático de España dentro del bloque occidental.