No está claro si el secuestro está relacionado con la guerra en curso, pero las milicias respaldadas por Irán en Irak han lanzado ataques regulares contra instalaciones estadounidenses en el país.
Una periodista estadounidense fue secuestrada el martes en Bagdad y las fuerzas de seguridad buscan a sus captores, según informaron fuentes oficiales iraquíes. La víctima fue raptada por un grupo de hombres no identificados mientras se encontraba en la calle Saadoun, una arteria importante de la capital iraquí.
El Ministerio del Interior iraquí dijo en un comunicado que una periodista extranjera había sido secuestrada, sin dar más detalles. Dos funcionarios de seguridad iraquíes, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que la periodista secuestrada era una mujer con ciudadanía estadounidense.
En el secuestro participaron dos coches, uno de los cuales chocó y fue detenido por las autoridades cerca de la ciudad de Al-Haswa, en la provincia de Babil, al suroeste de Bagdad. La periodista fue trasladada a un segundo coche que huyó del lugar.
Shelly Kittleson, colaboradora habitual de la publicación 'Al Monitor', es la periodista secuestrada
Hasta ahora, las autoridades no han hecho pública la identidad de la víctima ni han confirmado si el secuestro está vinculado directamente con la actual guerra regional. Sin embargo, la embajada de Estados Unidos en Bagdad había advertido en las últimas semanas sobre el aumento del riesgo de secuestros y ataques contra ciudadanos estadounidenses en territorio iraquí, especialmente desde el inicio de la guerra contra el régimen iraní.
Por su parte, Al Monitor emitió un comunicado en el que confirmó que Shelly Kittleson, periodista freelancer, colaboradora habitual de la publicación, es la reportera secuestrada.
El Ministerio del Interior de Irak dijo que las fuerzas de seguridad habían lanzado una operación para localizar a los secuestradores, después de interceptar un vehículo perteneciente a los secuestradores que volcó cuando trataban de huir.
La Policía desplegó un amplio dispositivo en la región, con retenes y patrullas en puntos estratégicos, mientras proseguían las labores de rastreo con la ayuda de la Inteligencia iraquí.
El Departamento de Estado de EE.UU. dijo en un comunicado: "La Administración Trump no tiene mayor prioridad que la seguridad de los estadounidenses. Estamos cerrando el seguimiento de estos informes. Debido a la privacidad y otras consideraciones, no tenemos nada más que compartir en este momento."
Desde el inicio de la guerra, la embajada estadounidense ha advertido de los riesgos de secuestro y ha instado a los ciudadanos que se encuentran en el país a que lo abandonen.