El ministro de Defensa, Guido Crosetto, informa a la Cámara sobre el uso de las bases estadounidenses: continuidad en los acuerdos, no implicación de Italia en el conflicto con Irán y llamamiento a la unidad nacional.
Una aclaración en un momento de gran tensión internacional. En la Cámara de Diputados, el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, hizo balance del uso de las bases militares estadounidenses en Italia en la sesión informativa urgente del Gobierno en el Parlamento.
Crosetto dejó claro inmediatamente un punto: la cooperación entre Italia y Estados Unidos en materia de bases militares no es nueva ni una excepción reciente. "La aplicación de los acuerdos se ha caracterizado siempre por una continuidad absoluta y coherente desde hace más de 75 años", explicó, subrayando que ningún Gobierno, "de cualquier color político", ha cuestionado nunca los tratados bilaterales.
La referencia es a los acuerdos históricos, desde el Convenio sobre el Estatuto de las Fuerzas de la OTAN de 1951 hasta los acuerdos bilaterales de 1954, actualizados en 1973. Acuerdos que, reiteró el ministro, nunca han sido modificados ni cuestionados.
No estamos en guerra con nadie
Uno de los pasajes centrales del 'briefing' se refiere a la implicación de Italia en el escenario internacional. "La posición es clara: no estamos en guerra con nadie", dijo Crosetto, reiterando que Italia sigue formando parte de pleno derecho de la OTAN, pero no está implicada en el conflicto con Irán.
Ser aliado de Estados Unidos, explicó, "no significa estar implicado en una guerra que ninguno de nosotros deseaba", sino respetar los compromisos internacionales "dentro de los límites de la Constitución".
Alianza con EEUU, pero sin subordinación
El ministro defendió la relación con Washington, calificándola de "casi secular", pero también quiso marcar una clara frontera política. Italia, dijo, es efectivamente aliada de Estados Unidos, pero"sabe hacer respetar sus propias leyes y los tratados que la vinculan".
De ahí el doble mensaje: ninguna "ruptura histérica" de los acuerdos, pero tampoco ninguna "subordinación incompatible". La línea del Gobierno, insistió Crosetto, se basa exclusivamente en la Constitución y en el derecho internacional.
La intervención del ministro se inscribe en un contexto más amplio, marcado por la escalada en Oriente Próximo. En una entrevista al 'Corriere della Sera', Crosetto habló de "una crisis sin precedentes", con posibles fuertes repercusiones en el plan energético.
"No todo, pero mucho podría bloquearse", advirtió, subrayando cómo los márgenes de maniobra son limitados sin una acción coordinada a nivel europeo.
Polémica por el uso de bases
En respuesta a la reciente polémica de la oposición, que planteó dudas sobre la posibilidad de revisar los acuerdos bilaterales y el uso de las bases italianas, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, recurrió a datos duros para aclarar la situación. Las cifras de tránsitos en las bases italianas no son objeto de evaluación política, sino que representan una realidad estadística consolidada", declaró ante la Cámara.
Según las cifras facilitadas por Crosetto, en Aviano en 2021 se produjeron 505 tránsitos, de los cuales 43 fueron de "carga caliente", con 59 aviones de combate y 24 helicópteros; en 2022 el total de aterrizajes ascendió a 609, con 62 vuelos de "carga caliente" y 172 tránsitos de aviones de armamento. La base de Sigonella registró volúmenes aún mayores: tras un pico de 2.919 tránsitos en 2022, los vuelos pilotados a distancia cayeron a 247 en 2023, 466 en 2024 y 338 en 2025.
"Estas cifras no son un alarde político", señaló Crosetto, "sino que demuestran el cumplimiento puntual de las obligaciones internacionales: quien está llamado a gobernar tiene el deber de respetar los tratados y los compromisos adquiridos por el país".
El temor a una escalada nuclear
Al margen de la sesión informativa, Guido Crosetto también abordó la cuestión del riesgo nuclear, en relación con las tensiones con Irán y el papel de los Estados Unidos liderados por Donald Trump.
"Nadie debe usar la bomba atómica", dijo, hablando de la "locura" de un mundo que parece volver a considerar la opción nuclear. El ministro recordó cómo, tras los acuerdos entre Estados Unidos y Rusia, se pensó que esa etapa histórica había quedado archivada, subrayando en cambio hoy la necesidad de "retomar esa agenda" para evitar que se piense que se pueden resolver los conflictos con armas atómicas. "Mi preocupación -concluyó- es por los que la persiguen".
Llamamiento a la unidad política
Por último, el ministro hizo un llamamiento directo a la política italiana: ante una crisis global, mayoría y oposición deben "deponer las armas" y trabajar juntos.
Un llamamiento a la cohesión nacional en una fase delicada, en la que, concluyó, deben superarse las divisiones internas para hacer frente a una situación internacional que corre el riesgo de tener profundos efectos también en Italia.
"Incluso algunas de las fuerzas políticas que a veces oigo criticar, clamando por una revisión de los tratados", dijo Crosetto, "han actuado siempre dentro de su marco, sin negar nunca el uso de las bases italianas a las fuerzas estadounidenses".
"El camino que estamos recorriendo es el de la ley, los tratados internacionales y la Constitución", concluyó el ministro de Defensa.