La Policía mantiene una zona de exclusión en torno a la ballena varada en la bahía de Wismar, pero la llegada de una excavadora y el interés del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, han disparado la expectación.
Alemania sigue con atención la extraña situación de Timmy, una ballena jorobada que lleva ya 14 días encallada frente a la isla de Poel, en el mar Báltico.
Las imágenes más recientes muestran al animal peligrosamente cerca de la costa, en aguas poco profundas. Aunque la Policía ha establecido una zona de exclusión de 500 metros, no son pocos los curiosos que intentan acercarse más de lo permitido.
El caso ha generado un intenso debate en Alemania. Mientras las autoridades han decidido dejar de intervenir, al considerar que nuevas acciones podrían ser inútiles o incluso perjudiciales, algunos grupos y particulares siguen presionando para intentar salvar al animal.
Entre ellos está el colectivo PixelHELPER, que ha presentado solicitudes urgentes ante el Tribunal Administrativo de Schwerin y anima a la población a desplazarse hasta la zona, pese a las recomendaciones oficiales.
Incluso el lunes se desplazó maquinaria pesada al lugar, según los medios, lo que ha aumentado la confusión sobre si podría haber nuevos intentos de rescate.
El presidente se involucra en el caso
La situación ha alcanzado tal notoriedad que incluso el presidente federal, Frank-Walter Steinmeier, que visitará Stralsund esta semana dentro de un programa oficial, ha mostrado interés en informarse sobre el caso directamente con expertos.
No es la primera vez que Timmy queda atrapada. A finales de marzo, una draga excavó un canal que permitió al animal liberarse y volver al mar. Sin embargo, poco después regresó a aguas poco profundas y volvió a quedar varada. Para las biólogas marinas Anja Gallus y Lisa Klemens, este comportamiento apunta a una posible enfermedad grave.
Aunque la ballena sigue con vida y respira a intervalos regulares, su reacción es mínima. Ni siquiera la reproducción de sus propios sonidos ha dado resultado. Según el canal 'NDR', los bomberos intentaron atraerla mar adentro con grabaciones, pero sin éxito.
Las autoridades investigan ahora si ciertos cambios en su respiración podrían indicar un empeoramiento de su estado. Por el momento, descartan de forma tajante aplicar la eutanasia.
Una historia que conmueve a la opinión pública
El drama de Timmy ha traspasado el ámbito local y se ha convertido en un fenómeno viral. En redes sociales, miles de usuarios se han sumado a la etiqueta #JeSuisTimmy (Yo soy Timmy), en una muestra de apoyo al animal que recuerda a otras campañas de solidaridad global.
La cantante Sarah Connor, conocida por su activismo medioambiental, ha reconocido que recibe a diario cientos de mensajes pidiendo su intervención.
"Entiendo la preocupación", escribió, "pero no es tan sencillo como ponerse un traje de neopreno y salvar a la ballena". Connor aprovechó para recordar la importancia de proteger los océanos a largo plazo: desde reducir el consumo de pescado hasta apostar por opciones sostenibles.
"Por mucho que me gustaría ayudarla… probablemente nadie pueda hacerlo", concluyó.