Albania volvió a registrar otra gran manifestación el 11 de junio, cuando miles de personas se congregaron en Tirana por duodécimo día consecutivo de protestas contra un proyecto de complejo de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
Los manifestantes exigieron la dimisión del primer ministro Edi Rama y criticaron el apoyo del Gobierno al desarrollo previsto a lo largo de la costa adriática. Los asistentes portaban pancartas, coreaban consignas y exhibían flamencos hinchables para llamar la atención sobre el impacto en los hábitats protegidos de aves dentro del paisaje de Vjosa-Narta, una de las zonas húmedas más significativas de Albania.
La disputa se ha convertido en un debate más amplio sobre las prioridades de desarrollo en un país que aspira a entrar en la Unión Europea y atraer más inversión extranjera. Los grupos ecologistas advierten de que la construcción podría dañar ecosistemas sensibles que sirven de refugio a especies migratorias, mientras que los opositores al proyecto sostienen que los fondos públicos y la atención política deberían centrarse en hospitales, escuelas e infraestructuras.
El Gobierno albanés mantiene que el proyecto impulsaría el turismo de alto nivel y el crecimiento económico. Mientras tanto, la agencia estatal anticorrupción de Albania ha abierto una investigación relacionada con el desarrollo, aunque las autoridades no han ofrecido más detalles sobre la pesquisa.