El primer ministro húngaro electo Peter Magyar ha declarado que tiene previsto visitar Bruselas para intentar desbloquear miles de millones de fondos de la UE congelados.
El nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, afirmó anoche durante su discurso de victoria poselectoral que su país volverá a ser un fuerte aliado europeo y de la OTAN, y prometió recuperar su lugar en Europa. Magyar se dirigió a la ciudadanía húngara desde el centro de Budapest ante miles de simpatizantes tras conseguir una aplastante victoria (un 53% del voto popular y más de dos tercios de la cámara de representantes húngara) sobre el partido Fidesz del hasta ahora gobernante, Viktor Orbán.
"Hungría volverá a ser un aliado fuerte que represente los intereses húngaros, porque el lugar de nuestro país está en Europa", declaró Magyar. Este añadió que sus primeros viajes al extranjero serán a Polonia y Austria, tras lo cual visitará Bruselas en un intento de persuadir a la UE para que desbloquee millones de euros en fondos congelados. "Traeremos a casa los fondos de la UE que se deben al pueblo húngaro", dijo, prometiendo unirse a la Fiscalía Europea, organismo que investiga delitos financieros transnacionales.
"Restableceremos el sistema de controles y equilibrios. Nos uniremos a la Fiscalía Europea. Garantizaremos el funcionamiento democrático de nuestro país". Magyar también pidió al presidente húngaro, Tamás Sulyok, que dimitiera inmediatamente tras pedirle que formara Gobierno, enviando el mismo mensaje a otros dirigentes estatales nombrados por Viktor Orbán.
Durante la campaña, Tisza acusó a esos funcionarios de representar intereses de partido. "Pido al presidente de la República que pida inmediatamente al ganador que forme Gobierno y luego deje el cargo. Pido a todos los títeres que han estado en el poder durante los últimos 16 años que hagan lo mismo", dijo.
También mencionó a los presidentes de la Curia, la Oficina Judicial, los tribunales Supremo y Constitucional, la Oficina de Auditoría del Estado, la Autoridad de la Competencia Económica y el jefe de la autoridad de los medios de comunicación. "Que se vayan, que se vayan. No esperen a que los echemos", dijo Magyar.
También elogió la victoria de su partido como un mandato histórico y pidió a Orbán que se abstenga de cualquier medida que limite los poderes del Gobierno entrante. "Si surge una decisión o una pregunta seria sobre nuestra nación durante el, esperemos, breve periodo de transición, no duden en llamarme, ya conocen mi número de teléfono".
Según los datos de la Comisión Electoral Nacional, el Fidesz de Viktor Orbán podría conservar 55 escaños, y el Movimiento Nuestra Patria, de extrema derecha, podría entrar en el Parlamento como tercer partido, con seis, pero Magyar consigue con sus dos tercios de la Cámara facultades para poder cambiar la Constitución.
Más de 90.000 húngaros emitieron su voto en colegios electorales en el extranjero, mientras que unos 224.000 votaron en un lugar distinto a su domicilio oficial. Esos votos se contarán en los próximos días, lo que significa que aún habrá que esperar un poco antes de que se cuente el 100% de las papeletas.