Las autoridades tuvieron que ampliar el horario de votación. Así las cosas, el recuento al 55% sitúa a Keiko Fujimori con el 17% y la proyecta a una segunda vuelta el 7 de junio, previsiblemente frente a Rafael López Aliaga.
Keiko Fujimori vuelve a situarse en posición de disputar la presidencia de Perú tras alcanzar el 17% de los votos válidos con el 55% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales. La líder de Fuerza Popular accedería así a la segunda vuelta por cuarta vez consecutiva.
La candidata mantuvo durante la campaña una posición estable sin liderar los sondeos iniciales, consolidándose en la fase final con el apoyo de un electorado constante y la estructura territorial de su partido. Bajo un lema centrado en el orden, planteó propuestas vinculadas a seguridad, control migratorio y construcción de infraestructuras penitenciarias de alta seguridad.
El recuento provisional sitúa como principal contendiente a Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular, con el 14,4% de los votos. No obstante, el resultado del segundo puesto sigue abierto, ya que el avance del escrutinio podría alterar la clasificación. En los primeros momentos del conteo se registró un empate técnico entre varios aspirantes, entre ellos Roberto Sánchez, Jorge Nieto y Ricardo Belmont, antes de que López Aliaga se distanciara.
Ambos candidatos concentran buena parte de su respaldo en Lima, donde reside cerca de un tercio de la población del país y que se mantiene como el principal foco electoral. La segunda vuelta está prevista para el 7 de junio y definirá al próximo presidente para el periodo 2026-2031.
La jornada electoral estuvo marcada por incidencias logísticas que retrasaron la apertura de centros de votación en distintos puntos de la capital. 13 locales no pudieron abrir en el horario previsto, lo que llevó a las autoridades a extender el proceso hasta el lunes para permitir votar a más de 50.000 ciudadanos. En total, más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas.
Irregularidades en la jornada electoral
En paralelo, la Policía Anticorrupción detuvo a José Samamé, exgerente de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, después de que presentara su dimisión y asumiera responsabilidades por los retrasos en la distribución del material electoral. El exfuncionario está siendo investigado por la presunta comisión de delitos vinculados a la omisión o demora en el ejercicio de sus funciones.
Las autoridades electorales atribuyeron inicialmente los problemas a fallos en la distribución del material, mientras que el Ministerio Público abrió diligencias tras constatar retrasos en distintos puntos de la capital, donde se registraron largas colas de votantes.
Estos comicios se celebran en un contexto de inestabilidad política en Perú, que ha tenido varios presidentes en la última década. Además de la presidencia, los ciudadanos eligieron la composición del nuevo Parlamento, donde Fuerza Popular y Renovación Popular figuran entre las formaciones con mayor proyección según los resultados parciales.