Washington y Teherán se han mostrado dispuestos a reanudar las hostilidades, mientras las conversaciones de paz en Pakistán siguen en el limbo después de que Irán se retirara de la segunda ronda de negociaciones y de que JD Vance finalmente no viajara a Islamabad.
Las conversaciones de última hora para prolongar el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se presentan inciertas cuando faltan horas para que expire la tregua de dos semanas, mientras ambas partes advierten de que están preparadas para retomar los combates si no hay un acuerdo.
La mediación se desarrolla en Islamabad, donde líderes paquistaníes, incluido el primer ministro Shehbaz Sharif, trabajaron intensamente hasta la noche del martes para convencer a Washington y Teherán de aceptar una segunda ronda de contactos, según fuentes oficiales. El alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril, expira este miércoles.
Desde Washington, un funcionario confirmó que el vicepresidente JD Vance, llamado a liderar la delegación estadounidense si continúan las negociaciones, canceló un viaje previsto a Pakistán. Irán, por su parte, aseguró que aún no ha decidido si participará. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró a la televisión estatal que no hay "ninguna decisión final" debido a "acciones inaceptables" de Estados Unidos, en aparente alusión al bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, el enviado especial de la Casa Blanca Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente, fueron convocados a consultas internas en Washington. Según fuentes de la Administración, el presidente Donald Trump mantiene abiertas opciones "por debajo" de una reanudación inmediata de los bombardeos, aunque podría cambiar de postura en cualquier momento.
El tono público sigue siendo duro. Trump ha advertido de que "muchas" bombas "empezarán a caer" si no hay acuerdo antes del plazo. Desde Teherán, el principal negociador iraní aseguró que el país tiene “nuevas cartas en el campo de batalla” aún no reveladas.
En una entrevista con 'CNBC', Trump descartó prolongar la tregua: "Bueno, no quiero hacer eso". "No tenemos mucho tiempo", añadió, insistiendo en que Irán "tenía una opción" y "tiene que negociar". Irán no ha confirmado quién integraría su delegación y la televisión estatal subrayó que "ninguna delegación de Irán ha visitado Islamabad… hasta ahora".
Dos semanas de tiras y aflojas
La retirada de Teherán de la mesa de negociaciones fue provocada en parte por el apresamiento el domingo por parte de Estados Unidos de un carguero de bandera iraní que se dirigía a un puerto. La Marina estadounidense declaró que el buque no había cumplido sus advertencias e intentaba eludir su bloqueo de los puertos iraníes.
El bloqueo entró en vigor la semana pasada en respuesta al cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, lo que disparó los precios del petróleo en todo el mundo.
Irán dijo que el bloqueo naval de sus puertos es una violación del acuerdo de alto el fuego, lo que EE.UU. refuta. Trump insistió en que la Armada estadounidense seguirá aplicándolo hasta que Irán reabra al tráfico marítimo la estratégica vía fluvial que controla, sin condiciones.
"El bloqueo, que no quitaremos hasta que haya un 'acuerdo', está destruyendo absolutamente a Irán. Están perdiendo 500 millones de dólares (425 millones de euros) al día, una cifra insostenible, incluso a corto plazo", escribió Trump en un mensaje en Truth Social.
Teherán también dijo que se niega a participar en cualquier esfuerzo diplomático bajo la amenaza de un ataque, después de que Trump, en varias publicaciones en las redes sociales en los últimos días, amenazara con intensificar los combates y "volar" todo el país si no llega a un acuerdo con Washington.
"Trump, al imponer un asedio y violar el alto el fuego, busca convertir esta mesa de negociaciones en su propia imaginación, en una mesa de rendición o justificar un renovado belicismo", escribió el lunes en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.
"No aceptamos negociaciones bajo la sombra de amenazas y, en las últimas dos semanas, nos hemos preparado para revelar nuevas cartas en el campo de batalla", añadió.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC), unidad de élite con armada propia que responde directamente ante el ayatolá, advirtió de que atacaría a cualquier buque que intentara atravesar el estrecho de Ormuz sin permiso.
La vía navegable facilita el paso de aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, gas y otros productos cruciales como los fertilizantes.
El crudo Brent, el estándar internacional, cotizaba el martes a poco más de 95 dólares el barril, una fuerte caída desde la cifra cercana a los 120 dólares (102 euros) que alcanzó antes del alto el fuego, pero aun así supone una subida de aproximadamente el 40% en comparación con los precios de principios de febrero.