Aunque la guerra en Oriente Medio ha disparado la demanda de petróleo y gas, la UE insiste en abandonar nuevas perforaciones y acelerar la transición hacia una energía limpia, asequible y segura.
El mundo debería poner fin a la perforación de nuevos yacimientos de combustibles fósiles, afirmó el comisario europeo de Acción por el Clima, Wopke Hoekstra, quien subrayó que la seguridad energética mundial pasa por reducir la dependencia del petróleo y el gas.
Durante su intervención el martes en una conferencia internacional celebrada en Santa Marta (Colombia), centrada en el abandono progresivo del petróleo, el gas y el carbón, Hoekstra defendió la necesidad de identificar medidas medibles y basadas en la ciencia que respalden la transición energética.
"La ciencia es clave en la lucha contra el cambio climático. Y la transición desde los combustibles fósiles es una forma muy tangible de seguirla", afirmó. La Primera Conferencia Internacional sobre el abandono de los combustibles fósiles, que reúne a 60 países, incluidos algunos de los principales productores de petróleo, se celebra en un momento especialmente delicado.
La demanda mundial de petróleo y gas natural ha aumentado en el contexto de las tensiones en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global. No obstante, la Unión Europea insiste en que el objetivo a largo plazo de avanzar hacia una energía limpia es más necesario que nunca.
Mientras los ministros europeos se esfuerzan por garantizar el suministro en medio del encarecimiento de la energía, algunos países estudian recurrir a sus reservas de combustibles fósiles como medida temporal. Incluso antes de las recientes tensiones en los mercados, Grecia concedió su primera licencia de exploración de petróleo y gas en alta mar en más de 40 años.
Italia también sopesa reactivar este tipo de actividades, suspendidas desde 2019. Por su parte, Alemania e Italia han planteado la posibilidad de un regreso temporal al carbón para mitigar la subida de los precios de la electricidad. Pese a ello, Hoekstra insistió en que la transición hacia energías limpias sigue siendo la mejor respuesta a largo plazo.
"Necesitamos reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles para garantizar nuestra seguridad energética. No podemos estar a merced de regímenes que controlan estos recursos", señaló.
"Mientras dependamos de los combustibles fósiles, seremos vulnerables a la volatilidad y a la presión externa. La respuesta pasa por apostar por una energía limpia, asequible, fiable y de producción nacional. Debemos avanzar más rápido hacia un sistema energético electrificado", añadió.
El comisario abogó por duplicar la eficiencia energética, triplicar la capacidad de energías renovables de aquí a 2030 y reforzar la electrificación para reducir la exposición a las crisis de precios y suministro. Asimismo, consideró que las cumbres climáticas de la ONU (COP) no están avanzando con la rapidez necesaria.
"Todos sabemos que, por desgracia, el proceso de la COP no siempre está dando los resultados que debería. Eso significa que tenemos que mejorarlo, pero también asegurarnos de aprovechar al máximo las iniciativas plurilaterales", afirmó, al tiempo que agradeció a Brasil su impulso para situar el abandono de los combustibles fósiles en el centro del debate en la COP30.
Impulso de cara a la COP31
Dinamarca, Irlanda, Portugal, España y el Reino Unido figuran entre los países europeos presentes en Santa Marta, una conferencia planificada antes de la actual escalada en Oriente Próximo. La representante especial del Reino Unido para el Clima, Rachel Kyte, afirmó que la crisis en el estrecho de Ormuz ha llevado a muchos países a acelerar su transición energética.
"Estamos dispuestos a apoyar a quienes quieran avanzar hacia energías limpias y seguras", señaló en declaraciones a 'Euronews'. "Contamos con la experiencia de nuestra propia transición y con avances recientes en seguridad energética ligados a nuestra estrategia de energía limpia", añadió.
Por su parte, la ministra española para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, calificó la reunión de Santa Marta como un "éxito" que permitirá reforzar alianzas y consensos de cara a la COP31 que se celebrará en Turquía.
"La dependencia de los combustibles fósiles nos hace increíblemente vulnerables", afirmó. "Debemos avanzar en la agenda de transición energética. Nuestra experiencia demuestra que es posible reducir la dependencia y estar mejor protegidos frente a los picos de precios".
Buscar consenso entre productores
Varias de las principales naciones productoras de petróleo, como Canadá, Noruega, Brasil y Nigeria, participan en el encuentro. Otros países, como Estados Unidos y Rusia, no fueron invitados debido a lo que la ministra colombiana de Medio Ambiente, Irene Vélez Torres, calificó como posiciones "abiertamente extractivistas".
China, el mayor consumidor mundial de carbón y petróleo, tampoco fue invitada, al considerar que su peso como principal emisor complicaría alcanzar compromisos de eliminación progresiva de los combustibles fósiles. Torres subrayó que los países presentes conforman una 'coalición de voluntarios' con el objetivo de evitar bloqueos habituales en las negociaciones climáticas internacionales.
Durante la conferencia, investigadores presentaron sesiones científicas sobre el impacto en la salud pública y el empleo de un escenario sin dependencia de combustibles fósiles. Aunque no se prevé el anuncio de grandes iniciativas, el objetivo del encuentro es identificar acciones colectivas que resultan difíciles de abordar de forma individual.
"Estamos abriendo un nuevo capítulo del debate político global que no resolverá todos los retos en una sola conferencia", concluyó Torres. "Lo importante es definir qué estamos dispuestos a hacer para poner fin a la dependencia de los combustibles fósiles".