Los macacos de Gibraltar comen tierra deliberadamente para compensar la comida insana que reciben de los turistas. La geofagia puede responder a deficiencias nutricionales de hierro y zinc.
Un nuevo estudio sobre monos macacos ha revelado de forma espectacular cómo la influencia humana modifica el comportamiento de los animales salvajes. Según un estudio publicado en la revista científica 'Scientific Reports', los macacos de Gibraltar comen tierra deliberadamente para digerir la comida insana que reciben de los turistas.
Un "remedio natural" contra los helados y las galletas
Silvain Lemoine, autor principal del estudio, subraya que la dieta natural de los macacos consiste en hierbas, hojas, semillas y, ocasionalmente, insectos. Sin embargo, los helados, galletas y alimentos similares que les dan los turistas alteran este equilibrio.
En una entrevistacon la revista 'Science Focus' de la 'BBC', Lemoine afirmó: "La comida que traen los turistas es extremadamente rica en calorías, azúcar, sal y productos lácteos. Esto es totalmente contrario a lo que la especie consume normalmente", afirmó Lemoine. Según Lemoine, el comportamiento de comer tierra puede ayudar a contrarrestar estos efectos negativos.
Comen tierra 12 veces a la semana
Los investigadores observaron a unos 230 macacos de Gibraltar y descubrieron que cada uno de ellos comía tierra una media de 12 veces a la semana. Este comportamiento, denominado geofagia, es un 40% más frecuente en los meses de verano, cuando aumenta el número de turistas.
Se descubrió que los macacos, que tienen más contacto con los humanos y, por tanto, consumen más comida basura, también comen tierra con más frecuencia. Tres grupos que viven en zonas turísticas representaban el 72% de todos los casos de ingesta de tierra.
En cambio, este comportamiento no se observó en el único grupo de macacos que nunca estuvo en contacto con turistas. Según los científicos, los macacos utilizan la tierra como suplemento. "Creemos que este comportamiento evolucionó para reducir los daños en el sistema digestivo causados por alimentos ricos en calorías pero pobres en fibra", afirma Lemoine.
Se sugiere que la tierra puede servir de barrera en el tracto digestivo de los macacos, limitando la absorción de compuestos nocivos, al tiempo que aporta bacterias beneficiosas que favorecen la flora intestinal.
La influencia humana modifica el comportamiento animal
Este comportamiento no es exclusivo de los macacos. Se sabe que los lémures de cola anillada comen tierra una media de 16 veces por semana, y los chimpancés de África oriental unas 14 veces por semana. Este comportamiento puede observarse incluso en algunas poblaciones humanas, especialmente durante el embarazo.
Sin embargo, este comportamiento es extremadamente raro en las poblaciones naturales de macacos del norte de África. Esto sugiere que el cambio en Gibraltar es en gran parte inducido por el hombre.
Un comportamiento similar se observa en los macacos que viven en el parque Jam Shan de Hong Kong. Estos animales comen tierra más de 33 veces por semana y se alimentan en gran medida del alimento que les proporcionan los humanos. Según el estudio, estos macacos constituyen un ejemplo importante de cómo las actividades humanas transforman el comportamiento animal.