Las autoridades australianas enviaron una notificación de infracción a Twitter poco antes de que Elon Musk la comprara y la rebautizara X. Sus abogados sostienen que la multa es injusta porque el incumplimiento coincidió con una transición.
Un juez australiano ha impuesto este jueves una multa de 650.000 dólares australianos (398.500 euros) a X Corp, la empresa creada por Elon Musk propietaria de la plataforma de redes sociales X, por no facilitar en 2023 información a un organismo de control de la seguridad en línea sobre cómo abordaba los contenidos de explotación sexual infantil.
El juez del Tribunal Federal, Michael Wheelahan, también ha ordenado al gigante de las redes sociales con sede en Texas que pagara 100.000 dólares australianos (61.326 euros) de las costas judiciales de la comisaria de Seguridad Electrónica, Julie Inman Grant, en un plazo de 45 días. La sentencia pone fin a una batalla legal de tres años en la que X había alegado que no estaba obligada a responder a las preguntas de e-Safety.
X admite haber infringido la Ley de Seguridad en Línea de Australia al no presentar un informe que respondiera plenamente a las preguntas formuladas por e-Safety en un aviso de transparencia emitido el 22 de febrero de 2023, declaró el abogado de la agencia, Christopher Tran.
X estaba legalmente obligada a proporcionar las respuestas antes del 29 de marzo de ese año. El abogado de la empresa tecnológica estadounidense, Perry Herzfeld, declaró al juez que e-Safety no alegó que la conducta infractora continuara después del 5 de mayo de 2023. "Ese fue un periodo de cambio y transición para la compañía", defiende Herzfeld, en una referencia a la toma de posesión de Elon Musk.
E-Safety había enviado el aviso a Twitter Inc, que se fusionó con X en marzo de 2023. Tran dijo que tanto X como e-Safety estaban de acuerdo en que la multa era apropiada "Es apropiada porque X Corp. es obviamente una gran empresa y se necesita una gran cifra para garantizar que una contravención no sea tratada como un coste de hacer negocios", defendió Tran. En julio del año pasado, el pleno del Tribunal Federal dictaminó que X estaba obligada a responder al aviso de transparencia de e-Safety. Ese fallo confirmó la decisión de un juez en octubre de 2024.
Inman Grant, antiguo empleado de Twitter, afirma que la transparencia es fundamental para exigir responsabilidades a las empresas tecnológicas y crear un clima de mayor protección en los espacios en línea. "A principios de 2023, pedimos a algunas de las empresas tecnológicas más grandes del mundo, incluida Twitter, que informaran sobre las medidas que estaban tomando para cumplir con las Expectativas Básicas de Seguridad en Línea de Australia en relación con la proliferación de materiales de explotación y abuso sexual infantil en sus plataformas", escribió Grant en un comunicado.
"Esto no solo es una parte clave de nuestro trabajo como regulador de la seguridad en línea de Australia, sino que también proporciona al público australiano información importante sobre cómo estas empresas están abordando el peor de los peores contenidos en sus plataformas", añadió.
X no hizo comentarios inmediatos sobre la sentencia judicial, pero fuentes familiarizadas con el asunto indicaron que la empresa está dispuesta a pagar la multa y poner fin a un litigio que dura ya años.