La energía solar ayuda a aliviar a los europeos del encarecimiento de los combustibles fósiles, pero expertos alertan de que las facturas de luz pueden subir por el efecto rebote.
La energía solar se ha descrito como la gran estrella de la transición hacia las energías limpias en Europa, amortiguando para los hogares los bruscos vaivenes de los combustibles fósiles.
En plena guerra contra Irán, que ha disparado los precios del petróleo y el gas, los europeos se han apresurado a ganar independencia energética.
En Alemania, la empresa de energías renovables Enpal BV ha visto cómo las consultas sobre paneles solares aumentaban un 30 por ciento desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel en Oriente Medio, mientras que la marca solar 1KOMMA5° GmbH también ha constatado que el interés por la energía solar casi se ha duplicado.
En el Reino Unido, la energética EON registró un repunte del interés por la energía solar del 23 por ciento entre el 23 de febrero y el 1 de marzo, antes de dispararse otro 63 por ciento entre el 2 y el 8 de marzo.
No solo los paneles solares tradicionales en los tejados están ganando impulso. SolarPower Europe, una asociación empresarial del sector fotovoltaico europeo, afirma que las ventas de sistemas solares enchufables también están aumentando en todo el continente, aunque “es difícil obtener cifras exactas”.
Por qué la energía solar enchufable gana terreno en Europa
Alemania lleva años a la cabeza del impulso a la energía solar enchufable, con más de un millón de sistemas instalados entre 2022 y 2025. Este auge se atribuye a los incentivos públicos que recompensan a quienes compran estos equipos con tarifas de inyección a la red, que les garantizan un precio fijo por cada unidad de electricidad que envían al sistema eléctrico.
La supresión del IVA y la caída de los precios también han hecho que esta tecnología sea mucho más accesible. El resto de Europa ha tardado en adoptar la energía solar enchufable, pero las modificaciones legales podrían cambiar pronto este panorama.
El pasado abril, Bélgica legalizó los paneles instalados por los propios usuarios, lo que permite a los propietarios comprar sistemas fotovoltaicos enchufables sin necesidad de pagar a un instalador autorizado. España también ha registrado recientemente un repunte de las ventas, y la empresa Tornasol Energy equipó el año pasado más de 1.300 viviendas con kits solares.
El Reino Unido es el último país europeo en levantar las restricciones a la energía solar enchufable y ha anunciado recientemente que se podrán comprar paneles de bajo coste en cadenas de descuento como Lidl e Iceland.
De los 27 Estados miembros de la UE, solo Suecia y Hungría siguen prohibiendo los dispositivos solares enchufables instalados por los propios usuarios.
Energía solar enchufable frente a paneles solares en tejado: cuál es la mejor opción
El coste de la energía solar en tejado en Europa varía enormemente en función del tamaño del sistema y de si se adquiere también una batería. Los precios pueden ir desde 7.000€ hasta 30.000€, aunque varios países ofrecen ayudas y subvenciones para aliviar los costes de instalación.
El periodo de amortización de una instalación en tejado también depende de múltiples factores, como la orientación de los paneles, la cantidad de sol que reciben y los hábitos de consumo eléctrico.
Según el organismo británico Energy Savings Trust, sin tener en cuenta los pagos por la energía vertida a la red, una vivienda de Londres con paneles en el tejado podría lograr un ahorro anual de 650£ (750€) si sus habitantes permanecen en casa todo el día. Esa cifra se reduce a 530£ (611€) si suelen estar fuera hasta las 18:00.
Esto significa que la energía solar en tejado aporta un gran beneficio a quienes consumen electricidad durante el día, como las personas jubiladas o quienes trabajan desde casa.
“Una instalación típica en el tejado puede reducir de forma notable las facturas, especialmente en hogares con un uso elevado durante el día por la carga de vehículos eléctricos o el uso de bombas de calor”, explica a Euronews Earth Kian Milroy, ingeniero eléctrico especializado en renovables en Heatable (fuente en inglés).
“El coste inicial es obviamente más elevado y la amortización lleva más tiempo, pero en conjunto ofrece más valor.”
Milroy define la energía solar enchufable, que se lanza en el Reino Unido desde 400£ (461€), como más bien un producto complementario, más adecuado para inquilinos, pisos o quienes no pueden instalar paneles fotovoltaicos en el tejado.
“Tiene sus ventajas, pero es limitado”, explica. “Es mucho más fácil de instalar, pero no genera suficiente electricidad como para reducir de forma significativa las facturas.”
A diferencia de Alemania, los enchufes domésticos del Reino Unido no están pensados en general para recibir electricidad en sentido inverso, lo que significa que los hogares con sistemas solares enchufables no pueden vender a la red su excedente de producción, algo que sí es posible con los paneles en tejado.
Sin embargo, la energía solar enchufable no está pensada para generar grandes cantidades de electricidad, sino para ayudar a alimentar los electrodomésticos que están siempre encendidos, como frigoríficos, routers wifi y otros aparatos en modo de espera.
Natalie Mathie, experta en energía en Uswitch.com (fuente en inglés), explica a Euronews Earth que los paneles enchufables que generan entre 400 y 500 vatios pueden llegar a alimentar electrodomésticos eficientes como las ollas de cocción lenta, que consumen en torno a 300 vatios según su tamaño, pero no bastan para aparatos muy intensivos en energía como los aires acondicionados portátiles o las freidoras de aire.
Un análisis de Carbon Brief (fuente en inglés) concluye que los paneles solares enchufables pueden ahorrar a un hogar medio del Reino Unido 1.100£ (unos 1.261€) a lo largo de su vida útil, estimada en 15 años. En cambio, los paneles en tejado pueden suponer un ahorro de hasta 15.000£ (17.316€) o más en el mismo periodo, y la mayoría de los sistemas se amortizan en un plazo de entre seis y diez años.
¿Puede la energía solar encarecer de verdad la factura de la luz?
Aunque los europeos invierten en energía solar para reducir su factura eléctrica, a veces ocurre lo contrario.
Este fenómeno se conoce como efecto rebote solar y se produce cuando los hogares consumen más electricidad de la que usarían normalmente porque perciben sus paneles como una fuente gratuita e inagotable.
“Un pequeño conjunto enchufable puede generar unos pocos cientos de vatios, pero en la cabeza del propietario eso equivale a energía gratis, así que empieza a consumir más electricidad”, señala Milroy.
El efecto rebote solar, que también puede darse en viviendas con paneles en el tejado, hace que a menudo los hogares con energía solar vean aumentar sus facturas, lo que retrasa los años necesarios para recuperar la inversión.
Sin embargo, un esfuerzo consciente por mantener estable el consumo eléctrico puede contribuir a evitarlo.