Pekín asegura que agencias de inteligencia extranjeras colocan dispositivos de seguimiento y control en animales marinos para recabar información que podría revelar puntos débiles en la defensa costera china.
China acusó a gobiernos extranjeros de utilizar tortugas marinas para elaborar mapas submarinos de la costa china en un intento de robar datos sensibles.
Pekín afirmó en redes sociales que servicios internacionales de espionaje están usando "nuevos tipos de equipos de espionaje" colocados en tortugas y peces.
"Se han descubierto en determinadas aguas de China animales marinos de tamaño relativamente grande con sensores acoplados", señaló el Ministerio de Seguridad del Estado, en un apartado titulado "tortugas espía, peces espía".
Según el ministerio, los animales fueron hallados "nadando en una zona específica, recogiendo datos sensibles sobre el entorno marino, como temperatura del agua, salinidad y corrientes oceánicas, y transmitiéndolos al extranjero vía satélite".
Aunque China no mencionó a ningún país ni agencia en concreto, considera que los datos recopilados podrían utilizarse para "identificar puntos débiles en las defensas costeras de China, lo que supone una grave amenaza para la seguridad nacional de China", según el ministerio.
El ministerio instó a realizar controles de seguridad adecuados del equipo recibido del extranjero y pidió a los pescadores que informaran de cualquier boya o dispositivo inusual que encontraran en el mar.
China ha intercambiado acusaciones de espionaje con varios gobiernos en los últimos años. Pekín calificó las condenas de dos hombres en el Reino Unido por espiar a disidentes de Hong Kong como una "farsa política" el mes pasado, acusando al país de "prácticas erróneas".
La Policía alemana detuvo en mayo a un matrimonio acusado de espiar para China, al que se acusa de intentar obtener información sobre tecnologías avanzadas de uso militar.
Ya en febrero, las autoridades francesas imputaron a cuatro personas, entre ellas dos ciudadanos chinos, por la presunta interceptación de datos militares sensibles, según informó la agencia Agence France-Presse.
Ese mismo mes, las autoridades militares griegas detuvieron a un coronel sospechoso de haber facilitado a China información clasificada y altamente secreta, según el Estado Mayor de la Defensa Nacional.