Las declaraciones de Trump coinciden con las negociaciones que mantienen Irán y Estados Unidos en Bürgenstock (Suiza) para tratar de poner fin a la guerra en Oriente Medio, un proceso en el que, según JD Vance, ya se han registrado "grandes avances".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el domingo una advertencia al régimen iraní. Trump exigió a Irán que impida "de inmediato que sus agentes a sueldo en Líbano causen problemas" o el Ejército estadounidense reanudará los ataques.
Mientras tanto, las delegaciones de Estados Unidos e Irán ya han llegado a Suiza para participar en las conversaciones sobre la aplicación del acuerdo provisional de paz entre Washington y Teherán, informó este domingo el Ministerio suizo de Asuntos Exteriores. Posteriormente, Qatar confirmó que las conversaciones ya habían comenzado.
Los equipos negociadores se han dirigido a Bürgenstock, en el cantón de Nidwalden, para las conversaciones. Representantes de Pakistán, que ha desempeñado un papel clave como mediador entre ambas partes, también han llegado al país, añadió el Ministerio.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, participa en las negociaciones técnicas y, según su portavoz, aterrizó alrededor de las 6:00 en la base aérea de Emmen, perteneciente a la Fuerza Aérea suiza, según informó AFP.
Antes de partir hacia Suiza desde la base conjunta Andrews, en Maryland, Vance aseguró a los periodistas que afrontaba las conversaciones "con interés". "Esperamos avanzar en la cuestión nuclear y en el alto el fuego en Líbano. Esos son los dos grandes asuntos en los que creo que nos vamos a centrar", afirmó.
El encuentro estaba inicialmente previsto para el viernes, pero Vance aplazó su viaje debido al aumento de las tensiones en Oriente Medio por los enfrentamientos entre Israel y Líbano. En medio de la escalada regional, las Fuerzas Armadas iraníes aseguraron el sábado haber cerrado el estrecho de Ormuz en respuesta a los bombardeos israelíes en el sur de Líbano.
Según explicaron, la decisión se tomó "ante la mala fe de Estados Unidos y su flagrante violación de la primera cláusula del memorando de entendimiento que puso fin a la guerra, así como en respuesta a las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur de Líbano".
No obstante, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aseguró que la estratégica vía marítima permanecía abierta. "El tránsito seguro por esta ruta marítima internacional se ha mantenido durante la jornada de hoy. Un total de 55 buques mercantes la han cruzado, transportando grandes cantidades de mercancías y más de 17 millones de barriles de petróleo hacia los mercados mundiales", indicó el mando estadounidense en un comunicado.
Israel y el movimiento chií Hezbolá, respaldado por Irán, habían alcanzado un nuevo acuerdo de alto el fuego el viernes. Sin embargo, el Ejército israelí lanzó una nueva oleada de ataques durante la mañana del sábado. Según la agencia de defensa civil libanesa, los bombardeos sobre la ciudad de Nabatieh, en el sur de Líbano, dejaron al menos 16 muertos y 12 heridos.
El Ejército israelí aseguró que los ataques fueron una respuesta al lanzamiento de más de 50 cohetes por parte de Hezbolá contra sus posiciones en el sur de Líbano durante la noche del viernes. "Entre los objetivos alcanzados figuraban posiciones de lanzamiento de cohetes, depósitos de armas y centros de mando", señaló el Ejército israelí al informar sobre la operación.
El viernes, el ministro de Seguridad Nacional de Israel llegó a pedir que "todo Líbano ardiera" después de que el Ejército israelí informara de la muerte de cuatro soldados en combate en territorio libanés.