El acuerdo fue negociado por EE.UU. y Qatar, que abordaron la cuestión tanto con Irán como con Israel. El cese de las hostilidades en Líbano supone que las negociaciones entre Washington y Teherán pueden proseguir.
Israel y Hezbolá han acordado un alto el fuego, informaron fuentes estadounidenses el viernes. El acuerdo supone un respiro para Washington que había visto peligrar su memorando de entendimiento con Teherán, después de que Irán hubiera exigido que el fin de la ofensiva israelí en el sur de Líbano formara parte de cualquier posible acuerdo de paz.
Según el acuerdo, eso sí las fuerzas israelíes permanecerán por el momento desplegadas en el sur de Líbano, en una zona de amortiguación, y se reservan el derecho a responder en caso de ataques por parte de la milicia islamista, detallaron fuentes del Gobierno de Tel Aviv.
La noticia llega poco después de que el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, desatara una fuerte controversia al afirmar que "todo Líbano debe arder", después de que el Ejército israelí informara de que cuatro de sus soldados habían muerto en Líbano. "Por cada lágrima de una madre israelí, deben llorar 1.000 madres libanesas", escribió el ministro en una publicación en X.
La situación en el sur de Líbano, donde las tropas israelíes controlan más de 600 km², había amenazado con descarrilar el acuerdo marco de paz alcanzado el pasado domingo entre Washington y Teherán, puesto que Irán exigía el fin de la ofensiva contra Hezbolá antes de continuar con las negociaciones.
El lunes, apenas un día después de que se diera a conocer el acuerdo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había reiterado que las fuerzas de su país permanecerían en Líbano "todo el tiempo que fuera necesario", esgrimiendo el derecho de su país a defenderse.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció que Israel "tiene derecho a defenderse", pero había reprochado a Netanyahu su negativa a frenar su ofensiva. "No debería haber más ataques de Israel en ningún lugar de Líbano, pero tampoco debería haber más ataques de ningún otro grupo, incluyendo Hezbolá, contra Israel", sostuvo en un mensaje de Truth Social.
El acuerdo aún depende de que Irán acepte reabrir completamente el estrecho de Ormuz, un punto estratégico vital para el tránsito de petróleo y gas, y de que ponga fin a su programa de armas nucleares, los dos principales escollos del proceso. El acuerdo provisional concede a las dos partes 60 días para alcanzar un pacto definitivo.
Sin embargo, según fuentes oficiales, debido a la situación en Líbano, el vicepresidente de Estados Unidos JD Vance optó por cancelar su viaje a la localidad Bürgenstock, en Suiza, donde estaba previsto que este viernes responsables estadounidenses e iraníes se reunieran, junto con mediadores de Pakistán y Qatar, para iniciar las negociaciones sobre la aplicación del acuerdo.