El cuarto mayor fabricante de automóviles del mundo retira casi 1 millón de vehículos, es su tercera gran campaña de seguridad este año.
Stellantis, el fabricante de automóviles multinacional propietario de Jeep, Fiat y Peugeot, retira del mercado cerca de 955.000 vehículos en todo el mundo después de que un fallo de software haya dejado sin imagen las cámaras de visión trasera de algunos modelos.
La campaña de retirada es el último revés para uno de los mayores fabricantes de coches del mundo, que empieza a salir de un duro 2025 marcado por fuertes pérdidas, cambios en la cúpula directiva y márgenes de beneficio muy ajustados.
Llega además apenas unos meses después de otras dos importantes retiradas en la compañía, lo que reaviva las dudas sobre hasta qué punto está integrada entre bastidores su extensa red de marcas.
Una fusión de gigantes
Stellantis se creó en enero de 2021 tras la fusión de la italoestadounidense Fiat Chrysler Automobiles (FCA) y el grupo francés PSA, matriz de Peugeot y Citroën. El acuerdo, aprobado por la Comisión Europea el diciembre anterior, dio lugar entonces al cuarto mayor fabricante de automóviles del mundo por ventas.
La fusión llevaba años gestándose. El fallecido consejero delegado de FCA, Sergio Marchionne, buscaba un socio desde 2015, convencido de que los fabricantes necesitaban mayor tamaño para absorber los costes de la electrificación, la conducción autónoma y el endurecimiento de las normas de emisiones.
Fiat Chrysler intentó primero una alianza con Renault en 2019, pero el acuerdo se vino abajo por las reticencias políticas del Gobierno francés y la resistencia de Nissan, socio de Renault en su alianza.
Después se dirigió a PSA y ambas compañías acordaron fusionarse en diciembre de 2019, con el objetivo de lograr sinergias de costes anuales de unos 3.700 millones de euros.
El grupo resultante reunió bajo un mismo techo a algunos de los fabricantes de coches más reconocibles de Europa, entre ellos Vauxhall en el Reino Unido, Opel en Alemania y Peugeot y Citroën en Francia, junto a las marcas estadounidenses e italianas de Fiat Chrysler.
El grupo sigue estando en gran medida bajo control familiar. La familia Agnelli, fundadora de Fiat, y la familia Peugeot son accionistas de referencia, junto al banco público de inversión del Estado francés.
La compañía tiene su sede legal en Países Bajos, aunque el consejero delegado Antonio Filosa dirige las operaciones diarias desde Auburn Hills, en Míchigan.
Stellantis controla catorce marcas, entre ellas Abarth, Alfa Romeo, Chrysler, Citroën, Dodge, Fiat, Jeep, Maserati, Opel, Peugeot, Ram y Vauxhall, entre otras.
Da empleo a unas 250.000 personas en más de 30 países y vendió 5,4 millones de vehículos en 2024, con una facturación de unos 156.900 millones de euros. Sigue siendo uno de los mayores fabricantes de automóviles de Europa por cuota de mercado y uno de sus principales empleadores industriales.
Un fallo de software, no de la cámara
La última campaña de retirada tiene su origen en el software de radio, no en las propias cámaras. Stellantis ha detectado que un fallo en el sistema de infoentretenimiento puede impedir que la imagen de la cámara de visión trasera aparezca en la pantalla cuando el vehículo se pone marcha atrás.
Del total, 848.511 vehículos afectados se encuentran en Estados Unidos y corresponden a los años modelo 2026 y 2027.
La retirada abarca los Chrysler Pacifica, Pacifica Plug-in Hybrid y Voyager, el Dodge Charger, varios modelos de Jeep como Cherokee, Compass, Gladiator, Grand Cherokee y Wrangler, y las gamas 1500, 2500 y ProMaster de Ram.
Otros 82.869 vehículos se ven afectados en Canadá, unos 7.969 en México y 15.736 en otros mercados, si bien aún no está claro si alguno de ellos corresponde al mercado europeo. Stellantis afirma que no ha recibido notificaciones de accidentes ni heridos relacionados con este fallo.
La compañía prevé solucionar el problema con una actualización de software gratuita a distancia, por lo que la mayoría de los propietarios no tendrá que acudir al taller.
Cuando la actualización esté disponible, aparecerá un aviso en la pantalla del vehículo y está previsto que las cartas con el aviso de retirada empiecen a llegar por correo a los propietarios a partir de septiembre.
Parte de un patrón más amplio
Esta es la tercera gran campaña de retirada de Stellantis en Estados Unidos en 2026. En junio, la compañía retiró más de 1 millón de unidades de los modelos Jeep Wrangler y Gladiator por un defecto en el cableado de la dirección asistida vinculado a un riesgo de incendio.
En julio, retiró un lote más reducido de todoterrenos Grand Wagoneer y Wagoneer L por un fallo en el software de frenos que podía desactivar el control electrónico de estabilidad.
Las cámaras de visión trasera también se han convertido en un quebradero de cabeza recurrente para el sector del automóvil en general.
Desde que Estados Unidos hizo obligatorio este dispositivo de seguridad en todos los turismos nuevos de hasta 4.500 kg en 2018, los fallos relacionados con las cámaras han dado lugar a campañas de retirada que afectan a unos 21 millones de vehículos en todo el país, según un análisis de Bloomberg.
Stellantis ha rastreado ya al menos tres fallos distintos de cámaras de visión trasera hasta el software de radio y no hasta las propias cámaras en los últimos años, lo que apunta a problemas más profundos en la forma en que la compañía integra sus sistemas de infoentretenimiento entre las distintas marcas.
Por ahora, Stellantis recomienda a los conductores afectados que se apoyen en los retrovisores laterales y trasero al dar marcha atrás hasta que la actualización de software llegue a su vehículo.