El presidente de EE.UU. Donald Trump amenazó el domingo con atacar Irán si no frenaba a Hezbolá, acusado de “causar problemas”, mientras el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió a EE.UU. que "sea prudente con sus declaraciones".
Mientras en Suiza continuaban a puerta cerrada las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para cerrar un acuerdo de paz, ambas partes lanzaban amenazas públicas entre sí, con varios puntos clave que amenazan con hacer descarrilar los esfuerzos para poner fin a la guerra.
Las conversaciones de paz buscan poner fin a una guerra que ha sembrado una fuerte inestabilidad en todo Oriente Medio y ha sacudido la economía mundial, y pretenden abrir un periodo de 60 días para resolver los problemas que han lastrado las relaciones entre Estados Unidos e Irán durante décadas.
Sin embargo, justo cuando arrancaban las conversaciones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con reanudar los bombardeos sobre Irán si Teherán no impedía que Hezbolá, al que acusó de "provocar problemas" en Líbano, siguiera actuando allí.
En un mensaje en su plataforma Truth Social, Trump advirtió: "Si no lo hacen, golpearemos a Irán de nuevo con mucha dureza, igual que hicimos la semana pasada, solo que aún más fuerte".
Las negociaciones se abrieron con el telón de fondo de los enfrentamientos de los últimos días entre el Ejército israelí y la milicia chií Hezbolá, respaldada por Irán, en el sur de Líbano.
El Memorando de Entendimiento firmado el miércoles entre Estados Unidos e Irán contempla el cese de las hostilidades en todos los frentes, también en Líbano. Más tarde, el jefe negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, respondió a la amenaza de Trump y advirtió a Estados Unidos de que "nuestras fuerzas armadas están listas para responder".
"¿No piensan que, si sus amenazas tuvieran algún efecto, no habrían llegado al estado de desesperación actual? No tenemos en cuenta las amenazas estadounidenses", añadió Ghalibaf.
"Harían mejor en tener cuidado con sus declaraciones, nuestras fuerzas armadas están preparadas para responderles de otra manera. Digan lo que digan, somos nosotros quienes actuamos".
Líbano sigue siendo un escollo clave
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intervino también en el debate y reiteró la posición de su Gobierno de que las fuerzas israelíes permanecerán en el sur de Líbano "el tiempo que sea necesario", al tiempo que prometió impedir que Irán adquiera armas nucleares.
"Nos quedaremos en la zona de seguridad del sur de Líbano todo el tiempo que sea necesario para proteger a los queridos residentes del norte y a todos los ciudadanos de Israel... Nada alterará ese compromiso", afirmó Netanyahu. "Y en lo que respecta a Irán, ocurra lo que ocurra en el plano político, no permitiré que Irán adquiera armas nucleares. Mientras sea primer ministro de Israel, eso no sucederá".
Irán vuelve a cerrar el estratégico estrecho de Ormuz
El líder de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó cualquier zona de seguridad israelí en Líbano y afirmó que "es imposible que las tropas israelíes permanezcan en territorio libanés". Las conversaciones para poner fin a un conflicto que dura ya varios meses se desarrollan además con Irán que ha vuelto a cerrar el estratégico estrecho de Ormuz en respuesta a los recientes ataques israelíes contra Líbano.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, escribió en X que "no es posible entrar en la fase de negociación de un acuerdo definitivo mientras no termine la guerra en Líbano".
Hacia última hora del domingo no se habían registrado ataques israelíes ni nuevos combates, y algunos residentes del sur de Líbano empezaban a regresar con cautela a sus casas.
Vance confía en abrir una nueva etapa con las conversaciones
El vicepresidente estadounidense, que se encontraba en Suiza junto a los negociadores Jared Kushner y Steve Witkoff, calificó horas antes de "reunión histórica" el encuentro y expresó su deseo de abrir "una nueva etapa" con Irán.
"Ahora la pregunta que tenemos delante es cuánto más podemos lograr juntos", afirmó Vance, y añadió: "¿Podemos abrir una nueva etapa? ¿Podemos cambiar de forma permanente las relaciones en Oriente Medio? ¿O volveremos a hacer las cosas como antes, que no es nuestra preferencia, pero es desde luego algo que puede ocurrir?".
Estados Unidos quiere que Irán se comprometa a unas negociaciones sobre su programa nuclear, ante el temor de que pueda utilizarse con fines militares, algo que Teherán niega.
Vance también pretende presionar a Teherán para que se comprometa a mantener abierto el estrecho de Ormuz, la vía marítima crucial por la que pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
Los medios estatales iraníes informaron el domingo de que no se había tratado el programa nuclear de la República Islámica, aunque este extremo no pudo verificarse de forma independiente.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que Teherán no renunciará a su derecho a enriquecer uranio, si bien reiteró la negativa de Irán a querer armas nucleares. "También podemos declarar por escrito que no tenemos intención de fabricar una bomba", señaló en la página web de la Presidencia.