Ramiro Valdés, uno de los últimos comandantes históricos de la Revolución cubana y estrecho colaborador de Fidel Castro, falleció a los 94 años tras más de seis décadas ocupando puestos clave en el poder cubano.
El viceprimer ministro cubano Ramiro Valdés Menéndez, una de las figuras más influyentes y controvertidas de la Revolución cubana, ha fallecido este domingo en La Habana a los 94 años, según informó el Gobierno de Cuba a través de medios estatales.
Valdés formaba parte de la denominada "generación histórica" que llevó al poder a Fidel Castro en 1959 y era considerado uno de los últimos supervivientes del núcleo revolucionario original. Participó en el asalto al cuartel Moncada en 1953, en la expedición del yate Granma en 1956 y posteriormente combatió en la Sierra Maestra junto a Fidel Castro y Ernesto Che Guevara durante la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, lamentó su fallecimiento y lo describió como una figura paternal y uno de los pilares de la Revolución. Las autoridades no han informado de la causa de la muerte.
Arquitecto del aparato de seguridad cubano
Tras el triunfo revolucionario, Valdés ocupó algunos de los cargos más importantes del Estado cubano. Fue ministro del Interior en dos etapas diferentes y desempeñó un papel decisivo en la construcción de los servicios de inteligencia y seguridad del régimen. Durante décadas fue considerado uno de los hombres más poderosos de Cuba, especialmente por su estrecha relación con Fidel y Raúl Castro.
Su trayectoria estuvo marcada por la polémica. Diversos historiadores y organizaciones de derechos humanos lo vinculan a la creación y supervisión de estructuras represivas del Estado, así como a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), los campos de trabajo forzado establecidos en la década de 1960 donde fueron internados miles de jóvenes considerados "no aptos" para el servicio militar o desafectos al régimen.