La selección española derrotó 0-2 a Francia con goles de Mikel Oyarzábal y Pedro Porro y disputará la gran final del Mundial, donde se medirá al vencedor del Inglaterra-Argentina.
España está a un paso de la gloria. La selección de Luis de la Fuente derrotó con autoridad a Francia (0-2) en el AT&T Stadium de Arlington y selló su clasificación para la final del Mundial 2026 tras una exhibición de personalidad, fútbol y madurez competitiva.
La Roja volvió a imponerse a una de las grandes favoritas al título en un partido de máxima exigencia. Francia comenzó tratando de imponer el ritmo, pero España no tardó en hacerse con el control del balón y del centro del campo. La velocidad de Lamine Yamal fue decisiva para romper el equilibrio: el extremo provocó un penalti tras una entrada de Lucas Digne y Mikel Oyarzabal no perdonó desde los 11 metros para adelantar a los españoles antes del descanso.
Con ventaja en el marcador, el equipo español mostró la serenidad que ha caracterizado todo su campeonato. Rodri y Fabián Ruiz gobernaron la medular, mientras la defensa neutralizaba a Mbappé y al potente ataque francés. Francia intentó reaccionar tras el paso por los vestuarios, pero se encontró con una selección muy sólida y un Unai Simón prácticamente inédito.
El golpe definitivo llegó en la segunda mitad. Dani Olmo filtró un gran balón para la incorporación de Pedro Porro, que apareció desde el lateral con alma de delantero para batir a Mike Maignan y firmar el 0-2 que dejó muy tocada a la vigente subcampeona del mundo.
Los cambios introducidos por Didier Deschamps no lograron alterar el guion. España administró la ventaja con inteligencia, movió el balón con paciencia y apenas concedió ocasiones a una Francia desdibujada, incapaz de encontrar espacios ante la disciplina táctica del conjunto de De la Fuente.
El pitido final desató la celebración de los miles de aficionados españoles desplazados a Texas. La Roja vuelve a disputar una final mundialista y mantiene intacto el sueño de conquistar la segunda Copa del Mundo de su historia. El domingo buscará el título frente al vencedor de la otra semifinal entre Inglaterra y Argentina.
Como guiño al escenario histórico de la cita, la selección española lució una equipación inspirada en el Siglo de Oro, con detalles en burdeos y dorado inspirados en las encuadernaciones barrocas y una 'Ñ' en la parte posterior del cuello como homenaje a la lengua española.
Con este triunfo, España se sitúa a solo un partido de tocar el cielo. El domingo buscará coronarse campeona del mundo frente al vencedor de la otra semifinal entre Inglaterra y Argentina.
La gloria está a 90 minutos.