Miles de aficionados franceses y españoles llenaron las calles alrededor del AT&T Stadium de Arlington, Texas, el martes 14 de julio, avanzando en grupos separados y entonando cánticos al ritmo de tambores y trompetas antes de la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA entre sus selecciones.
El partido coincidió con el Día de la Bastilla, la fiesta nacional francesa que conmemora la toma de la prisión de la Bastilla en 1789, un momento decisivo que desencadenó la Revolución francesa. En toda Francia, la jornada se celebra tradicionalmente con actos militares, conciertos, fuegos artificiales y festejos comunitarios.
Francia se aseguró su plaza entre las cuatro mejores con una victoria por dos a cero frente a Marruecos, mientras que España llegó a Texas invicta en 37 partidos tras imponerse por dos a uno a Bélgica en los cuartos de final. La selección que gane se enfrentará a Inglaterra o Argentina en la final del Mundial del domingo.