El momento decisivo llegó en el minuto 88, cuando el suplente Mikel Merino remató desde corta distancia después de que el portero belga Senne Lammens no lograra blocar el balón. El triunfo clasifica a España para las semifinales, donde se medirá a Francia el martes y mantiene vivo el sueño de otro título mundial.
El partido volvió brevemente a nivelarse tras el empate de Bélgica, pero España mantuvo la presión durante todo el tramo final. Merino, que ya había marcado el gol de la victoria frente a Portugal en los octavos de final, volvió a resultar decisivo saliendo desde el banquillo.
En Bruselas, los aficionados belgas aplaudieron a su equipo pese a la derrota, mientras muchos reconocían que la lesión de su portero titular había cambiado el curso del encuentro.
España afronta ahora la semifinal lanzada, después de dos victorias consecutivas en eliminatorias resueltas gracias a las intervenciones decisivas de Merino en los minutos finales.