La Aemet confirma que a partir del martes España vivirá su tercera ola de calor del verano, con máximas de hasta 45 grados. El aviso coincide con dos grandes incendios activos en Zaragoza y Guadalajara.
La Agencia Estatal de Meteorología ha fijado el calendario: el ascenso térmico comienza ya este sábado, se agudiza a partir del martes 22 y, según las previsiones actuales, no dará tregua hasta al menos el jueves 23 de julio.
El organismo no descarta que el propio lunes acabe incorporándose al periodo oficial de ola de calor si los datos lo confirman. Sería la tercera ola de calor en lo que va de verano en España.
El fenómeno responde, según explica la Aemet, a un patrón de bloqueo atmosférico que se refuerza por la presencia de una dana al oeste de la península. Esa combinación permite la entrada de una masa de aire cálido y seco procedente del norte de África, cargada de polvo en suspensión, que se instalará sobre buena parte de España y Baleares.
El resultado será un ascenso progresivo de las temperaturas que alcanzará su punto álgido el jueves, con valores que podrían rozar o superar localmente los 45ºC en el tercio sureste peninsular.
Andalucía, el valle del Ebro, las depresiones del nordeste, la cuenca del Genil y el interior de Mallorca concentrarán los registros más altos, con máximas que en varios puntos superarán los 40ºC durante varios días seguidos.
A esto se suman noches especialmente cálidas, un factor que la Aemet subraya como particularmente peligroso para la salud, ya que impide al organismo recuperarse del calor acumulado durante el día.
Salud y riesgo de incendio, las dos grandes preocupaciones
El nivel de peligro para las horas centrales del día será considerado importante, sobre todo para quienes realicen actividades al aire libre y para los colectivos más vulnerables: personas mayores y pacientes con patologías cardiovasculares. La agencia insiste en extremar las precauciones, en particular durante la jornada del jueves, cuando se prevé el pico de calor.
En paralelo, el riesgo de incendio forestal se disparará hasta niveles extremos, un escenario que se verá agravado por la posibilidad de tormentas vespertinas secas en zonas de montaña, es decir, con aparato eléctrico pero apenas lluvia, un cóctel especialmente propicio para el inicio de nuevos fuegos.
Este verano ya se perfila como un caso singular en las series históricas. Entre el 1 de junio y el 15 de julio, la temperatura media en España se situó 3,3ºC por encima de lo normal, superando en 0,4ºC el récord alcanzado en el mismo periodo de 2024, hasta ahora la referencia más calurosa junto con 2015.
Dos grandes incendios agravan la situación antes de que empiece la ola de calor
El aumento de las temperaturas de este fin de semana, previo al inicio oficial del episodio, coincide con dos incendios forestales que llevan varios días sin control. El más grave, originado el miércoles cerca de Orés (Zaragoza), se ha convertido en el fuego más destructivo del año en España: las cifras provisionales sitúan la superficie quemada en torno a las 15.400 hectáreas, con un perímetro que ronda los 60 kilómetros.
Varias localidades permanecen evacuadas y, según ha señalado la vicepresidenta del Gobierno aragonés, Mar Vaquero, las condiciones son este sábado algo más favorables que en la jornada anterior, aunque el fuego sigue siendo complejo por los cambios de viento en la zona.
El segundo foco activo se encuentra en la Sierra Norte de Guadalajara, en el término de La Mierla, declarado también el jueves. El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha reconocido que el incendio avanza ya camino de las 6.000 hectáreas y que las autoridades no son optimistas respecto a su evolución.
Ante este panorama, el presidente de la Aemet y secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha señalado en una entrevista en 'Radio 5' que el país ha entrado en lo que definió como una sucesión encadenada de olas de calor, una situación que complica el control del riesgo de incendios forestales.