Pakistán ha sufrido en los últimos años un repunte de los atentados contra las fuerzas de seguridad, que las autoridades atribuyen en gran medida al TTP y a otros grupos afines.
Un atacante suicida, respaldado por militantes armados, atacó durante la noche un puesto de control de seguridad en el noroeste de Pakistán, y causó la muerte de 15 miembros de las fuerzas de seguridad, informó el Ejército este viernes. En un comunicado, las Fuerzas Armadas señalaron que sus tropas repelieron el asalto en el distrito de Tank, en la provincia de Jaiber Pastunjuá.
Los atacantes intentaron irrumpir en el puesto de control antes de estrellar un vehículo cargado de explosivos contra su muro perimetral, lo que provocó una potente explosión que dañó gravemente el lugar.
"15 valientes hijos de la patria, entre ellos 12 militares, dos agentes de Policía y un funcionario del antiguo departamento forestal, hicieron el máximo sacrificio y alcanzaron el martirio", afirmó en un comunicado el departamento de comunicación del Ejército.
El Ejército atribuyó el ataque a los talibanes pakistaníes, también conocidos como el Movimiento de los Talibanes Pakistaníes o Tehrik-e-Talibán Pakistán (TTP). El grupo no reivindicó de inmediato la acción.
El TTP es un grupo distinto pero aliado de los talibanes que gobiernan Afganistán. Pakistán lleva tiempo acusando al Gobierno talibán en Afganistán de dar refugio a los militantes del TTP, una acusación que Kabul niega.
Esta disputa ha alimentado las tensiones entre los dos vecinos, con Pakistán llevando a cabo bombardeos aéreos que asegura que tienen como objetivo a militantes en territorio afgano.
Las autoridades afganas y Naciones Unidas han señalado que decenas de civiles murieron en los últimos ataques pakistaníes en el este de Afganistán en junio. Pakistán ha registrado en los últimos años un repunte de los ataques de militantes contra las fuerzas de seguridad, y las autoridades responsabilizan al TTP y a grupos aliados de buena parte de la violencia.