Los servicios de inteligencia de Estados Unidos consideran que la muerte de Alí Jamenei ha reforzado en Teherán la voluntad de impulsar el programa nuclear iraní y ampliar sus capacidades atómicas.
En un contexto de crecientes tensiones entre Washington y Teherán, nuevos informes de inteligencia estadounidenses ofrecen nuevas pistas sobre la evolución del programa nuclear iraní tras el relevo en la cúpula dirigente del país.
Tras la muerte del anterior líder supremo, Alí Jamenei, durante los ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, la atención se centra ahora en su hijo y sucesor, Mojtaba Jamenei, sobre quien las evaluaciones estadounidenses apuntan a que podría adoptar un enfoque distinto respecto al programa nuclear de su país.
Las últimas evaluaciones de la inteligencia estadounidense sostienen que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, muestra un mayor interés por dotar a Irán de un arma nuclear que el que tenía su padre y predecesor, según informa 'The New York Times', que cita a responsables estadounidenses con acceso a esa información.
Según esas fuentes, los servicios de inteligencia estadounidenses consideran que la muerte de Alí Jamenei durante los primeros días de las operaciones militares estadounidenses e israelíes contra Irán el pasado mes de febrero contribuyó a reforzar dentro de Teherán las corrientes partidarias de desarrollar las capacidades nucleares del país.
Responsables estadounidenses señalan que la mayor parte de la información disponible sobre las posiciones de Mojtaba Jamenei se remonta al periodo anterior al estallido de la guerra, ya que el nuevo líder ha permanecido alejado de la vida pública desde que resultó herido en el primer ataque y ha reducido también sus contactos con cargos iraníes por temor a convertirse de nuevo en objetivo de bombardeos.
Pese a estos temores, las estimaciones de inteligencia estadounidenses sostienen que Teherán aún no ha comenzado a reactivar su programa de enriquecimiento de uranio ni ha retomado el desarrollo de un arma nuclear, aunque sí ha dado pasos para preservar sus instalaciones y equipos nucleares dañados por los ataques estadounidenses e israelíes.
Según esas mismas fuentes, la capacidad de Irán para recuperar rápidamente su actividad nuclear dependerá del alcance de los daños sufridos por sus instalaciones. Añaden que reanudar el programa inmediatamente después de los ataques solo habría supuesto un retraso de unos seis meses.
En el marco de sus esfuerzos por preservar sus capacidades nucleares, Irán ha trasladado parte de sus centrifugadoras al complejo subterráneo altamente fortificado de la montaña Beik Ax, según responsables estadounidenses. En opinión de esas fuentes, este traslado puede permitir a la República Islámica conservar equipos clave utilizados para el enriquecimiento de uranio, un proceso que puede formar parte del camino hacia la fabricación de un arma nuclear.
Cambio en el enfoque de la nueva dirigencia iraní
Las evaluaciones estadounidenses apuntan a una diferencia entre el enfoque de Mojtaba Jamenei y el de su padre, que sostuvo reiteradamente que Irán no buscaba dotarse de un arma nuclear pese a seguir desarrollando sus capacidades atómicas. El difunto líder basaba esa postura en una fetua emitida por él mismo.
Responsables de los servicios de inteligencia estadounidenses explican que declaraciones públicas y conversaciones interceptadas antes del inicio de la guerra indican que el nuevo líder no muestra el mismo grado de contención que su antecesor y se muestra más dispuesto a reforzar los programas de enriquecimiento y a desarrollar capacidades nucleares de carácter militar.
Según 'The New York Times', al final del mandato del expresidente Joe Biden los servicios de inteligencia estadounidenses creían que Irán estudiaba desarrollar un modelo rudimentario de arma nuclear, pero las evaluaciones actuales apuntan a que la nueva dirección iraní podría estar interesada en diseñar una ojiva termonuclear que pudiera integrarse en misiles de largo alcance.
Responsables estadounidenses consideran que algunas voces dentro del aparato iraní, que antes defendían que disponer de un arma nuclear era la única forma de disuasión frente a Estados Unidos e Israel, han ganado peso con la nueva dirección.
Por otra parte, un informe publicado por el diario 'The Wall Street Journal', basado en el análisis de imágenes por satélite, señalaba que Teherán había logrado reconstruir buena parte de las infraestructuras destruidas durante el enfrentamiento militar con Washington y Tel Aviv en los últimos meses.
Según ese informe, las labores de reconstrucción han incluido emplazamientos e instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní. Mandos militares israelíes consideran que la campaña de bombardeos iniciada el 28 de febrero no alcanzó plenamente sus objetivos y subrayan que los ataques dañaron instalaciones iraníes, pero no lograron eliminar las capacidades nucleares ni la infraestructura asociada.