El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní convocó al embajador francés en Teherán por "injerencia". Pocos días antes, Jean-Noël Barrot había denunciado los malos tratos que, según él, dos diplomáticos galos habían sufrido en Irán.
El embajador francés ante Irán, Pierre Cochard, fue convocado ayer por el Ministerio iraní de Asuntos Exteriores. Al representante francés se le reprocharon "injerencias en los asuntos internos" de la república persa.
Esta convocatoria se produce tras las acusaciones formuladas por el Ministerio francés de Asuntos Exteriores. El 20 de julio, Jean-Noël Barrot denunció "una acción de intimidación extremadamente grave por parte de los servicios de seguridad iraníes contra dos diplomáticos" franceses, uno de los cuales habría sido "agredido".
Según el ministro francés de Asuntos Exteriores, los dos diplomáticos fueron "detenidos sin motivo durante varias horas" e "interrogados", debido a su misión de apoyo a la sociedad civil local.
Las autoridades iraníes negaron de inmediato la acusación y hablaron de un breve interrogatorio tras un encuentro de los diplomáticos "con varias personas buscadas por las autoridades".
El portavoz de la diplomacia iraní, Esmaïl Baqhaï, afirmó el lunes que los dos diplomáticos habían llevado a cabo actividades "que en ningún caso estaban justificadas" y habían "interferido en los asuntos internos de Irán con el pretexto de implicarse con la sociedad civil".