El estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo, es uno de los puntos clave para el tránsito de petróleo y gas, y canaliza cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de crudo.
Dos petroleros han comunicado que han sido atacados cerca del estrecho de Ormuz, informó el sábado una agencia marítima británica, mientras siguen aumentando las tensiones entre Washington y Teherán en la región.
Según la UKMTO, uno de los buques afirmó que había sido "alcanzado por un proyectil desconocido" cuando navegaba al nordeste frente a la costa de Lima, Omán, lo que provocó daños en la sala de máquinas.
Por el momento no se han registrado heridos, según la agencia.
Unas tres horas después, la UKMTO indicó que había recibido un informe sobre un segundo incidente, esta vez al nordeste de Khasab, en Omán.
"El capitán de un petrolero comunica que ha visto una gran salpicadura y una explosión muy cerca del buque", señaló en una advertencia, y añadió que en ese momento no se habían notificado daños en el barco.
La agencia aconsejó a los buques de la zona que navegaran con precaución y que informaran de cualquier actividad sospechosa. Las autoridades están investigando los incidentes.
El estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de petróleo y gas
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar de Arabia, y es uno de los pasos más estratégicos del mundo para el tránsito de petróleo y gas, por donde circula aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial de crudo.
Teherán cerró de facto el paso marítimo tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, y desde entonces se ha convertido en un elemento clave del conflicto entre ambos países, pese al "memorando de entendimiento" firmado en junio.
El viernes, el Ejército estadounidense rechazó las afirmaciones de que Irán hubiera vuelto a cerrar el estrecho y aseguró que seguía "abierto al paso de buques comerciales".
"Irán no lo controla. Miles de barcos han transitado por esta vía marítima internacional en los últimos cuatro meses", señaló el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
La declaración se produjo mientras el presidente de Estados Unidos Donald Trump decía que estaba "perdiendo la fe" en la posibilidad de un acuerdo de paz y amenazaba con atacar a Irán "con mucha dureza".
"En algún momento van a decir 'ya no podemos soportarlo más'", añadió.
Las fuerzas estadounidenses reanudaron esta semana los ataques contra Irán tras una breve pausa, dirigidos, según CENTCOM, contra centros de mando de la Guardia Revolucionaria iraní, capacidades navales, instalaciones de misiles y drones y posiciones de vigilancia y Defensa costera.
"Los ataques tenían como objetivo reducir aún más las amenazas que representan Irán y sus aliados para las fuerzas estadounidenses, la navegación comercial y los países vecinos del Golfo", afirmó CENTCOM.
Estados Unidos había llevado a cabo 13 días consecutivos de bombardeos sobre Irán a principios de julio, en un intento de "mermar la capacidad de Irán para amenazar el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz".
En respuesta, Teherán lanzó ataques contra bases militares estadounidenses en todo Oriente Medio, dirigidos contra instalaciones en Kuwait, Baréin, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.