El pánico se desató entre miles de fieles tras rumores de que un poste de electricidad había caído sobre los asistentes en esta región al noreste de la nación asiática.
Al menos siete personas han muerto y más de una docena han resultado heridas en una estampida registrada en un templo hindú del estado oriental indio de Bihar. La avalancha se ha producido en el templo Ashok Dham, en el distrito de Lakhisarai, a primera hora del lunes, mientras miles de fieles se congregaban para hacer ofrendas al dios hindú Shiva durante el mes sagrado de Shravan.
El magistrado del distrito, Shailendra Kumar, ha explicado a AFP que se desató el pánico después de que circularan rumores de que un poste de electricidad había caído sobre los devotos dentro del recinto del templo.
Otros informes apuntan a que el temor a una posible electrocución contribuyó al pánico, mientras que Kumar indica que la llegada de dos trenes en un corto intervalo hizo que se disparara el número de fieles en el templo. Una sección de las barreras de seguridad se vino abajo posteriormente cuando la gente intentó huir.
"La situación está ahora bajo control", ha asegurado Kumar a AFP, que cifró en 19 el número de heridos. Según informaciones locales, muchas de las personas atrapadas en la avalancha eran mujeres: al menos cuatro de las fallecidas han sido identificadas como mujeres de entre 44 y 55 años.
El jefe de Gobierno de Bihar, Samrat Choudhary, ha calificado las muertes de "desgarradoras" y anunció una indemnización de 400.000 rupias (3.625 euros) para la familia de cada fallecido. El ministro regional Vijay Kumar Sinha señaló que se investigarán las circunstancias de la tragedia.
El primer ministro Narendra Modi también ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas y afirma que las autoridades locales están prestando ayuda a los afectados. Las avalanchas mortales se han producido en repetidas ocasiones en grandes reuniones religiosas en la India, donde la presencia de un número muy elevado de fieles puede poner bajo una fuerte presión los dispositivos de control de multitudes.
Más de 120 personas murieron en una concentración religiosa en Uttar Pradesh en 2024, uno de los peores desastres de este tipo registrados en la India en los últimos años.