Correos de ICE obtenidos por el Consejo Nacional Iraní-Estadounidense revelan que EE.UU. aceptó cambios de última hora solicitados por Teherán en las listas de deportación. Una demanda acusa además a las autoridades estadounidenses de compartir información confidencial.
Las autoridades de inmigración de Estados Unidos se coordinaron con Teherán para deportar a ciudadanos iraníes en 2025, pese al enfrentamiento en curso entre ambos países que desembocó en la guerra de este año, según denuncia un grupo de presión con sede en Washington.
Cientos de correos electrónicos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), obtenidos por el Consejo Nacional Iraní-Estadounidense (NIAD) y publicados el martes, detallan cómo las autoridades organizaron tres vuelos de deportación que devolvieron a Irán a más de 100 ciudadanos iraníes entre septiembre de 2025 y enero de este año.
Los correos sugieren que las autoridades iraníes tuvieron cierto margen de influencia sobre qué ciudadanos iraníes eran deportados, y que los responsables de ICE parecen haber aceptado algunos cambios de última hora en las listas de deportación solicitados por Teherán.
"Por petición de la Embajada de Irán, añadí algunos casos", escribió a finales de agosto un funcionario anónimo de ICE, un mes antes del primer vuelo de deportación de septiembre.
Algo más de una semana después, otra persona con el mismo cargo procedió a introducir otro cambio, no especificado, en la lista de deportación tras asegurar que se había reunido con el "director de la Embajada de Irán". "Irán ha solicitado que modifique el manifiesto anterior y acelere el proceso de expulsión", escribió el funcionario. Irán no tiene embajada en Estados Unidos.
Incorporaciones de última hora
Las autoridades iraníes afirmaron en septiembre de 2025 que hasta 400 iraníes podrían ser devueltos en virtud de un acuerdo con la Administración de Trump.
La mayoría había entrado ilegalmente en Estados Unidos a través de México, mientras que otros afrontaban distintos problemas de inmigración, según Teherán. Los correos no aclaran con qué frecuencia las autoridades de inmigración estadounidenses estuvieron en contacto directo con el régimen de Teherán.
También se desconoce si las personas que Irán incluyó en la lista se ofrecieron voluntariamente a ser repatriadas o si fueron obligadas. Informaciones previas de 'The New York Times' revelaron que entre los deportados a Irán había solicitantes de asilo, mientras que otros aseguraron que fueron expulsados contra su voluntad.
Los correos apuntan a que los altos niveles de la Administración de Trump impulsaron las deportaciones, incluso durante el conflicto de 12 días de junio de 2025. Los mensajes muestran que en varias ocasiones responsables de ICE organizaron reuniones, por motivos no especificados, entre autoridades iraníes y personas detenidas en Estados Unidos.
Estos relatos coinciden con el testimonio de solicitantes de asilo iraníes en una demanda independiente presentada en julio por un grupo de interés iraní no afiliado. 11 iraníes en detención de inmigración afirmaron que se les obligó a reunirse con representantes de Teherán mientras estaban bajo custodia de ICE. Según las declaraciones juradas presentadas en julio ante un tribunal de Washington, esos representantes iraníes conocían detalles íntimos de sus solicitudes de asilo.
La demanda sostiene que las agencias de inmigración de Estados Unidos han estado compartiendo ilegalmente información confidencial sobre solicitantes de asilo iraníes con el Gobierno iraní.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) rechazó tajantemente estas acusaciones. "Estas acusaciones de que ICE compartió expedientes de solicitudes de asilo con el Gobierno iraní son falsas", afirmó el DHS en un comunicado difundido en julio.
Las autoridades estadounidenses pueden colaborar con gobiernos extranjeros para coordinar deportaciones. Sin embargo, la normativa federal prohíbe divulgar información que pueda revelar que una persona sujeta a expulsión ha solicitado asilo.
NIAC y su fundador, Trita Parsi, que desde hace años se opone a una guerra de Estados Unidos contra Irán y aboga en su lugar por una mayor implicación entre ambas partes, han sido acusados en repetidas ocasiones de hacer 'lobby' en nombre de la República Islámica, acusaciones que ambos niegan.
A Parsi se le habría intentado también deportar a Irán, una afirmación que el Departamento de Estado de Estados Unidos niega.