Un grupo de hackers ha lanzado un exitoso ataque informático contra la capital alemana. El ciberataque masivo contra la Administración de Berlín se salda con la filtración de casi seis terabytes de datos, incluidos documentos muy sensibles, que ya han aparecido en la internet oscura.
El grupo de piratas informáticos Rhysida ha publicado en la darknet casi seis terabytes de datos de la Administración regional de Berlín. Entre ellos habría también información extremadamente crítica. La magnitud de la filtración es enorme, 1.439.893 archivos. Desde la Administración y la clase política berlinesas apenas se han ofrecido explicaciones por ahora.
Entre los documentos difundidos figura, entre otras cosas, una carpeta titulada "AG CBRN-Rahmenplanung". CBRN hace referencia a amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares. Esto podría significar que información altamente sensible sobre posibles situaciones de riesgo es ahora de acceso público y puede consultarse incluso por terroristas o servicios de inteligencia extranjeros.
El periodista de investigación Lars Winkelsdorf ha dado la voz de alarma en "X". A su juicio, este ciberataque tiene un "alcance que pone en peligro la seguridad del Estado" y afirma que "además de documentos del LKA sobre investigaciones, incluye planes que afectan a escenarios de defensa, e incluso los canales de comunicación secretos del Gobierno federal previstos para el caso de un fin del mundo".
También se han filtrado numerosos datos personales, especialmente de funcionarios regionales. Entre ellos figuran, entre otros, partidas de nacimiento, al parecer listas de ausencias, números de teléfono y direcciones particulares.
Los extorsionadores habían amenazado previamente con la publicación en su página de filtraciones y exigieron un rescate de 30 Bitcoin, unos dos millones de euros. Para ello fijaron una cuenta atrás que expiró el viernes hacia las 15:35. El Senado de Berlín había dejado claro ya antes de que venciera el ultimátum que, en principio, no cede ante este tipo de chantajes y decidió ignorar la exigencia.
Poco después del final de la cuenta atrás se produjo la filtración, el enorme paquete de datos se publicó en la darknet. En las redes sociales, miembros del grupo de piratas informáticos ya han difundido listas con nombres de archivos, un indicio de la envergadura del ataque y de la fuga de información ahora constatada.