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Alemania y Países Bajos abogan por unos objetivos mínimos de reducción de la deuda en la UE

El Ministro de Hacienda alemán, Christian Lindner, aboga por unos objetivos mínimos de reducción de la deuda para los países de la UE que superen el umbral del 60 %
El Ministro de Hacienda alemán, Christian Lindner, aboga por unos objetivos mínimos de reducción de la deuda para los países de la UE que superen el umbral del 60 % Derechos de autor Markus Schreiber/AP Photo
Derechos de autor Markus Schreiber/AP Photo
Por Jorge LiboreiroEuronews en español
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Alemania y Países Bajos, dos países conocidos por abogar por la moderación fiscal, no están de acuerdo con el planteamiento actual y exigen unos objetivos mínimos de reducción de la deuda para los países endeudados.

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La reforma en curso de las normas fiscales de la Unión Europea ha dado un nuevo giro, después de que tanto Alemania como los Países Bajos presentaran demandas de objetivos mínimos de reducción de la deuda. Todo un desafío directo al planteamiento de la Comisión Europea basado en planes nacionales a medida.

La legislación de la UE obliga a los países a mantener su déficit presupuestario por debajo del 3 % del Producto Interior Bruto (PIB) y la deuda pública por debajo del 60 % en relación con el PIB. Pero lo cierto es que muchos países superan esos umbrales, tras años de intenso gasto para amortiguar el impacto de la pandemia del COVID-19, la guerra de Rusia en Ucrania o la crisis energética.

La Comisión Europea sostiene que esta nueva realidad económica justifica una reforma de las normas fiscales del bloque, y ha dado los primeros pasos para revisar el marco actual.

En un informe publicado el pasado noviembre, la Comisión proponía mantener intactos tanto el objetivo del 3 % como el del 60 %, pero añadiendo mayor flexibilidad para que los gobiernos puedan adaptar los objetivos a las circunstancias específicas de sus países.

Según el plan, los Estados de la Unión negociarían con Bruselas sus propios planes nacionales para controlar el déficit público y reducir gradualmente la deuda a lo largo de un periodo de cuatro años. Los países muy endeudados, como Grecia e Italia, podrían disponer así mismo de tres años más para ajustar sus finanzas y volver a políticas fiscales "prudentes".

En un cambio notable, la norma que imponía un ritmo uniforme de reducción de la deuda de 1/20 sería desechada y sustituida por vías únicas. Esta norma ha sido criticada por obligar a sacrificios dolorosos y exacerbar las crisis económicas.

Pero Alemania y Países Bajos, dos países conocidos por abogar por la moderación fiscal, no están de acuerdo con este planteamiento y exigen ahora unos objetivos mínimos para los países endeudados. En un documento oficioso al que ha tenido acceso Euronews, Alemania aboga concretamente por una norma única que garantice un descenso de los niveles de deuda de "magnitud apreciable".

Esta "salvaguarda común" obligaría a los países con una ratio de deuda superior al 60 % del PIB a reducir sus niveles de endeudamiento al menos un 0,5 % anual. Los países muy por encima de ese umbral tendrían que reducir su deuda al menos un 1 % al año, según el documento alemán.

"Las ideas actuales de la Comisión deberían modificarse, de forma que los planes fiscales a medio plazo conduzcan a una disminución (suficiente) de los elevados ratios de deuda en cada año" señala el documento, que añade cómo "también debería garantizarse que se logra una reducción real de los ratios de deuda sobre una base anual".

Alemania también sugiere una serie de normas "simples y transparentes" con las que gestionar el gasto público, así como una disposición que active automáticamente un nuevo proceso de reforma si persiste una deuda elevada: "Si el marco reformado no logra reducir los ratios de deuda, deberá revisarse tras un periodo máximo de cuatro años", indica su texto.

Días después de que el documento alemán se filtrara a la prensa, la ministra holandesa de Finanzas, Sigrid Kaag, respaldó la idea de un "punto de referencia numérico común" para evitar que los planes específicos de cada país se conviertan en "idiosincrásicos".

Nueva normativa para 2024

"Creemos que es muy importante que haya variación, que haya espacio para reformas e inversiones, pero, por supuesto, la reducción de la deuda tiene que ser tangible y tiene que poder medirse", declaró Kaag al Financial Times. "Queremos una reducción suficiente de la deuda".

Con todo, Kaag no especificó los ratios anuales, como sí hizo Alemania en su documento oficioso.

Veerle Nuyts, portavoz de la Comisión Europea, anunció por su parte que Bruselas desvelaría propuestas legislativas "en las próximas semanas" para avanzar en el debate político, si bien se negó a decir si estas propuestas incluirían los objetivos mínimos defendidos por Alemania y Países Bajos.

"El objetivo final es garantizar un amplio consenso sobre este importante tema", dijo Nuyts, señalando que el compromiso con los gobiernos continuaba sobre "las cuestiones pendientes".

Nuyts también avanzó que las conclusiones de la reunión de ministros de Economía y Finanzas del mes pasado —que incluían una referencia a "la conveniencia y el diseño de un punto de referencia cuantitativo común"— proporcionaban una "base sólida" para el trabajo de la Comisión.

Bruselas está decidida a concluir el proceso de reforma antes de finales de año y a que las nuevas normas fiscales estén en vigor en enero de 2024. Un objetivo ambicioso que también comparten los Estados miembros.

Se espera que el nuevo marco tenga en cuenta la enorme inyección de liquidez necesaria para acelerar la transición ecológica y digital de la UE, un doble esfuerzo que se calcula costará 650 000 millones de euros en inversiones adicionales al año hasta 2030.

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Los países de la Unión han pasado los últimos meses debatiendo cómo lograr un equilibrio entre fuertes inversiones y reducción sostenible de la deuda, sin una respuesta clara hasta el momento. La Comisión, por su parte, ha decidido retrasar las multas a los países incumplidores hasta el año que viene.

A finales del tercer trimestre de 2022, la deuda pública se situaba en el 93 % del PIB en la zona del euro y en el 85,1 % en la Unión Europea. Grecia tenía la ratio más alta, con un 178,2 %, seguida de Italia, con un 147,3 %.

En ese mismo periodo, la deuda alemana se situaba en el 66,6 % del PIB, mientras que los Países Bajos tenían una tasa del 49 %, según Eurostat.

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