Alemania registra en enero su mayor confianza económica en 4 años, aunque el mercado se mantiene cauteloso por las amenazas comerciales.
La confianza económica en Alemania ha repuntado hasta su nivel más alto desde mediados de 2021, pese a las renovadas amenazas arancelarias de Estados Unidos, y señala un creciente optimismo de que 2026 podría marcar un punto de inflexión para la mayor economía de Europa.
El Índice de Sentimiento Económico del ZEW subió hasta 59,6 puntos en enero, frente a 45,8 en diciembre y por encima de las expectativas del mercado de 50. Es su lectura más alta desde julio de 2021. El indicador de situación actual, aunque sigue profundamente en negativo, también mejoró hasta -72,7 puntos, desde -81 del mes anterior.
"El índice ZEW está subiendo con fuerza. 2026 podría marcar un punto de inflexión", dijo el presidente del ZEW, Achim Wambach, aunque advirtió de que aún se necesitan reformas para asegurar un crecimiento sostenible. El tono positivo en Alemania se replicó en el conjunto de la eurozona.
El índice ZEW para la zona euro subió a 40,8 puntos en enero, frente a 33,7 en diciembre, superando las previsiones del consenso y alcanzando su nivel más alto desde julio de 2024. La valoración de la situación actual también mostró signos de mejora, al subir a -18,1 desde -28,5.
El sentimiento económico alemán se recupera pese al choque arancelario
Los sectores orientados a la exportación lideran el repunte de las expectativas. Los saldos en la ingeniería mecánica y en el acero y los metales aumentaron en más de 20 puntos, mientras que el sector del automóvil mejoró con fuerza, aunque su saldo sigue ligeramente en negativo. La industria química, la farmacéutica y la ingeniería eléctrica también registraron avances sólidos.
El ZEW señaló que el ánimo positivo coincide con una producción industrial y unos pedidos mejores de lo esperado en noviembre de 2025, así como con el optimismo ligado al acuerdo comercial UE-Mercosur, que podría abrir nuevos mercados a los exportadores alemanes.
La encuesta, recopilada por el ZEW este martes, llega pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con nuevos aranceles a las exportaciones europeas, incluida Alemania.
Trump amenazó con imponer un arancel adicional del 10% a partir del 1 de febrero a las importaciones procedentes de Alemania y de varios otros países europeos salvo que se alcance un acuerdo sobre Groenlandia, con posibilidad de volver a subir hasta el 25% en junio.
Si la UE responde, Washington podría ampliar sus aranceles a todo el bloque. Bruselas ya ha preparado contramedidas que cubren en torno a 93.000 millones de euros de importaciones estadounidenses, aproximadamente el 28% del total de 2024, y también podría activar su instrumento anti-coerción.
Los riesgos arancelarios vinculados a Groenlandia se multiplican
Según la consultora Oxford Economics, un arancel general del 25% de Estados Unidos a Europa, combinado con una represalia equivalente, recortaría el PIB de Estados Unidos y el de la eurozona alrededor del 1% en el punto de mayor impacto, con un golpe más prolongado para la eurozona.
La firma advierte además de que una medida así reconfiguraría de forma profunda el comercio global, dejando a Europa con tipos efectivos de aranceles estadounidenses más elevados que los de China o India. El crecimiento del PIB mundial se frenaría al 2,6% entre 2026 y 2027, por debajo del rango entre el 2,8% y el 2,9% de los últimos años, y sería el ritmo más débil desde la crisis financiera, excluida la pandemia.
Von der Leyen dice "Un acuerdo es un acuerdo" mientras la UE defiende la soberanía ártica
En el Foro Económico Mundial de Davos, este martes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó la actual turbulencia geopolítica como un momento de inflexión para el continente y una oportunidad de transformación estratégica.
"Los choques geopolíticos pueden y deben ser una oportunidad para Europa", dijo Von der Leyen. "Es hora de aprovechar esta oportunidad y construir una nueva Europa independiente".
Al abordar directamente la amenaza arancelaria de Estados Unidos, Von der Leyen reiteró el compromiso de Europa con la seguridad en el Ártico y su alineamiento estratégico con Washington.
No obstante, advirtió que la seguridad en el Ártico "solo puede lograrse juntos" y calificó de equivocada la escalada arancelaria propuesta entre aliados de larga data. "En política, como en los negocios, un acuerdo es un acuerdo. Cuando los amigos se estrechan la mano, debe significar algo", afirmó la presidenta de la Comisión Europea, en referencia al acuerdo comercial transatlántico alcanzado a finales de julio del año pasado.
La presidenta de la Comisión Europea expuso tres principios rectores para la respuesta de la UE. En primer lugar, afirmó la "plena solidaridad" con Groenlandia y el Reino de Dinamarca, dejando claro que la soberanía y la integridad territorial son "no negociables".
En segundo lugar, anunció planes para una gran iniciativa europea de inversión en Groenlandia, en colaboración con las autoridades danesas, para apoyar el desarrollo económico local y las infraestructuras.
En tercer lugar, Von der Leyen se comprometió a reforzar la cooperación ártica con Estados Unidos y otros socios, incluida una posible capacidad europea de rompehielos, respaldada por un mayor gasto en defensa.