Mientras Donald Trump promueve su política exterior expansionista, poniendo patas arriba la alianza transatlántica por el camino, Ursula von der Leyen llamó a Europa a aprovechar el momento y lograr una mayor independencia.
Con la alianza transatlántica al borde del colapso, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subió al escenario principal del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) para defender la "independencia europea", argumentando que los fuertes cambios que sacuden el orden mundial deben tratarse como un catalizador para el bien y no como un cataclismo.
"Las sacudidas geopolíticas pueden -y deben- servir de oportunidad para Europa. Y, en mi opinión, el cambio sísmico que estamos viviendo hoy es una oportunidad, de hecho, una necesidad para construir una nueva forma de independencia europea", afirmó. "Esta necesidad no es nueva ni una reacción a los acontecimientos recientes. Es un imperativo estructural desde hace mucho más tiempo".
Aunque no es la primera vez que Von der Leyen aboga por una mayor autonomía, su discurso en Davos cobró un nuevo significado con el telón de fondo de la extraordinaria crisis que a día de hoy enfrenta a las dos orillas del Atlántico.
La amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 10% a ocho países europeos, todos ellos miembros de la OTAN, para forzar la venta de Groenlandia, territorio danés, ha puesto patas arriba 80 años de alianza y alimentado serios temores a una fractura irreversible.
Los aranceles de Trump entrarán en vigor el 1 de febrero, a menos que los europeos, que apuestan por la diplomacia para desescalar, consigan convencerle de que cambie de opinión.
"Consideramos al pueblo de Estados Unidos no solo nuestros aliados, sino nuestros amigos", dijo Von der Leyen, en un equilibrio entre un tono conciliador y otro asertivo. "Sumirnos en una peligrosa espiral descendente sólo ayudaría a los mismos adversarios que ambos estamos tan comprometidos con mantener fuera de nuestro panorama estratégico. Así que nuestra respuesta será inquebrantable, unida y proporcional".
Hasta ahora, Trump no ha dado muestras de renunciar a su programa de anexión. Durante la noche, publicó una imagen alterada digitalmente de la reunión del año pasado con líderes europeos, incluida Von der Leyen, en la Casa Blanca. En esta nueva versión, Trump aparece sentado junto a un mapa en el que Groenlandia, Canadá y Venezuela aparecen como territorio estadounidense. En un post posterior, Trump se retrató colocando la bandera estadounidense en Groenlandia, junto al lema "territorio de Estados Unidos. Est. 2026".
Las imágenes son un reflejo más de lo que Trump llama la Doctrina Donroe, una agenda que ha promovido desde la exitosa operación de principios de este mes en Venezuela con la que EE.UU. sacó del poder al presidente Nicolás Maduro y conmocionó al mundo entero. El mandatario aseguró días más tarde que el único principio que guía su política exterior es su "propia moralidad".
En Davos, una pintoresca ciudad suiza tradicionalmente asociada con el multilateralismo y la economía liberal, Von der Leyen intentó contrarrestar la visión unilateralista y de mano dura de Trump con su propia visión de una Europa independiente y abierta al mundo.
Alabó el reciente acuerdo de libre comercio que el bloque cerró con el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), que beneficiará a más de 700 millones de consumidores, como prueba de que "está surgiendo una nueva Europa".
"Estamos eligiendo el comercio justo frente a los aranceles. Asociación frente a aislamiento. Sostenibilidad frente a explotación", afirmó. "Nos tomamos en serio la eliminación de riesgos para nuestras economías". Además, añadió que se están preparando más acuerdos comerciales con Australia, Filipinas, Tailandia, Malasia, Emiratos Árabes Unidos e India.
"Europa quiere hacer negocios con los centros de crecimiento de hoy y las potencias económicas de este siglo", afirmó Von der Leyen entre aplausos. "Desde América Latina hasta el Indo-Pacífico y mucho más allá, Europa siempre elegirá al mundo. Y el mundo está preparado para elegir a Europa".
Von der Leyen enumeró a continuación una serie de iniciativas, en curso y futuras, para hacer a la UE más atractiva para los inversores, más ágil a la hora de ampliar empresas y adoptar tecnologías disruptivas, y más autosuficiente en materia de energía, seguridad y defensa.
En un momento de su discurso, la presidenta de la Comisión Europea admitió que hablar de "independencia europea" solía suscitar escepticismo y reservas, ya que este concepto abstracto se relacionaba a menudo con el proteccionismo y el aislamiento. Pero ahora, dijo, la "escala impensable del cambio" experimentado por el mundo ha fomentado un "consenso real" a su favor.
"Europa debe acelerar su impulso hacia la independencia, desde la seguridad a la economía, desde la defensa a la democracia", afirmó. "La cuestión es que el mundo ha cambiado permanentemente. Tenemos que cambiar con él".