El mayor fabricante de automóviles de Japón ha anunciado una fuerte caída de sus resultados trimestrales por la presión de los aranceles y el aumento de costes, y al mismo tiempo un relevo en la cúpula directiva.
El principal fabricante de automóviles de Japón, Toyota, informó el viernes de una caída del 43% en su beneficio trimestral y anunció que su director financiero, Kenta Kon, será su nuevo consejero delegado y presidente.
Kon, veterano de Toyota, sustituirá a Koji Sato en ambos cargos en abril. Se espera la aprobación de los accionistas en junio.
"Esto expresa nuestra determinación de avanzar hacia el cambio con todas nuestras fuerzas", declaró Sato a los periodistas, que enmarcó los últimos cambios en la cúpula como "un cambio de marcha".
Sato seguirá como vicepresidente de Toyota Motor Corp.
Kon, que cuenta con experiencia directa en diversos ámbitos, incluida la conducción automatizada, fue elegido como experto en formas de mejorar la rentabilidad de la empresa, según Toyota.
Todos los fabricantes japoneses de automóviles atraviesan dificultades por el encarecimiento de las materias primas y el impacto de los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump.
Toyota, que fabrica la berlina Camry y los modelos de lujo Lexus, calculó que el impacto negativo de esos aranceles recortó en 1,45 billones de yenes (7.800 millones de euros) su beneficio de explotación el año pasado.
En el trimestre de octubre a diciembre, el beneficio del grupo Toyota ascendió a 1,25 billones de yenes (6.800 millones de euros), frente a los 2,19 billones de yenes del mismo periodo del año anterior.
En los nueve meses hasta diciembre, Toyota registró un descenso del 26% en su beneficio, hasta 3,03 billones de yenes (16.100 millones de euros), desde 4,1 billones de yenes, mientras que las ventas aumentaron casi un 7%, hasta 38 billones de yenes (205.300 millones de euros), frente a los 35 billones de yenes del año anterior.
Las ventas mundiales de vehículos en esos nueve meses aumentaron hasta 7,3 millones de unidades, desde unos 7 millones, gracias al incremento de la demanda en Japón, Norteamérica y Europa.
Sato, máximo responsable de Toyota durante los últimos tres años, seguirá desempeñando un papel clave en el sector como presidente de JAMA, la patronal de fabricantes de automóviles de Japón, a partir de enero.
También ocupa un puesto de liderazgo en Keidanren, la federación empresarial japonesa, que agrupa a las grandes compañías del país. Reconoció que esas responsabilidades son tan importantes y la transformación del sector tan urgente, que consideró que podría desempeñar mejor su labor si dejaba la presidencia de Toyota.
Kon, considerado cercano al presidente del consejo, Akio Toyoda, nieto del fundador, afirmó que en Toyota la gente es responsable, pero tiende a mostrarse reticente al cambio porque ha trabajado duro para establecer el actual sistema, cuando en realidad necesita ser más ágil.
Toyota, con sede en la ciudad de Toyota, en el centro de Japón, mantuvo su previsión de beneficio para todo el ejercicio en 3,57 billones de yenes (19.300 millones de euros), un 25% menos que el año anterior. Las acciones de Toyota subieron un 2% tras el anuncio.
"Para que Toyota pueda seguir avanzando en su transformación en una empresa de movilidad, no solo es necesario reforzar la colaboración dentro del sector, sino también ampliar las alianzas más allá de la industria", señaló la compañía en un comunicado.