La línea de apoyo, denominada 'Portugal Resiliência Energética' (Resiliencia energética de Portugal), será financiada por el Banco Português de Fomento.
Luís Montenegro anunció este jueves el lanzamiento de una línea de apoyo de 600 millones de euros para las empresas cuyos costes energéticos representen más del 20% de sus costes de producción.
Según el primer ministro portugués, citado por la agencia de noticias Lusa, la línea, denominada 'Portugal Resiliência Energética' (Resiliencia energética de Portugal), financiará "a través del crédito, las necesidades de tesorería y capital circulante de las empresas más afectadas por la subida de los costes energéticos" y el Estado ofrecerá una garantía pública que cubrirá el 70% para las grandes empresas y el 80% para las pequeñas y medianas.
La línea de apoyo anunciada ahora será financiada por el Banco Português de Fomento, explicó el jefe del Gobierno, según Lusa.
La medida se hizo pública durante la ceremonia de conmemoración de los dos años de la toma de posesión de Luís Montenegro, que tuvo lugar este jueves en la residencia oficial del primer ministro.
Hay que recordar que el Gobierno portugués ya introdujo una reducción del Impuesto sobre Hidrocarburos y Productos Energéticos (ISP) cuando el precio de los carburantes suba más de 10 céntimos.
Además, entre el 1 de abril y el 30 de junio, habrá un mecanismo extraordinario para el gasóleo profesional, que consiste en un apoyo de 10 céntimos más por litro para hasta 15.000 litros de gasóleo utilizados por vehículos de transporte de mercancías de más de 35 toneladas y autobuses de más de 22 plazas.
También se anunciaron ayudas extraordinarias para los sectores agrícola, forestal, pesquero y ganadero, también de 10 céntimos por litro adicionales para el gasóleo.
Y se decidió garantizar un apoyo extraordinario a las asociaciones humanitarias de bomberos, a las empresas de transporte en taxi y a las instituciones privadas de solidaridad social.
En total, las medidas de apoyo, tras la crisis energética desencadenada por la guerra en Oriente Medio, ascienden a unos 150 millones de euros mensuales de ayuda en el ámbito de los carburantes, según estimaciones del Gobierno.