Las exportaciones de petróleo de Noruega se dispararon en marzo y elevaron los ingresos a máximos históricos por la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Las exportaciones de crudo de Noruega alcanzaron un máximo histórico en marzo, después de que la guerra en Irán y el cierre de la crucial ruta marítima del estrecho de Ormuz dispararan los precios del petróleo, informó este miércoles Statistics Norway.
El país escandinavo es el mayor productor de petróleo y gas natural de Europa, excluida Rusia. En tiempos de paz, en torno a una quinta parte del crudo y del gas natural licuado (GNL) del mundo transita por el estrecho de Ormuz.
"El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un fuerte shock de oferta en el mercado petrolero, que contribuyó a los elevados precios del petróleo en marzo y, por tanto, al mayor valor de exportación de la historia de Noruega", señaló en un comunicado el analista Jan Olav Rorhus.
Las exportaciones de crudo de Noruega en marzo ascendieron a 57.400 millones de coronas noruegas (5.160 millones de euros), un aumento del 67,9% respecto al mismo mes del año anterior, según Statistics Norway. El precio del petróleo se situó de media en 1.014 coronas (91,14 euros y 107,52 dólares) por barril en marzo, su nivel mensual más alto desde septiembre de 2023, añadió.
Trump: "Europa está desesperada por la energía"
Esta bonanza no ha pasado desapercibida para el presidente estadounidense Donald Trump, que el martes se refirió a ella en una publicación en Truth Social. "Europa está desesperada por la energía y, aun así, el Reino Unido se niega a abrir el petróleo del mar del Norte, uno de los mayores yacimientos del mundo. ¡Trágico!!!", escribió Trump.
"Aberdeen debería estar en pleno auge. Noruega vende su petróleo del mar del Norte al Reino Unido al doble de precio. Están haciendo una fortuna", dijo Trump. Noruega debe buena parte de su prosperidad a sus reservas de petróleo y gas.
Noruega invierte los ingresos estatales del petróleo y el gas en su fondo soberano, el mayor del mundo, que gestiona en torno a 2,19 billones de dólares (1,86 billones de euros) en activos.
Creado a comienzos de la década de 1990, el fondo está destinado a financiar el gasto futuro del generoso Estado del bienestar noruego, ya que a largo plazo los ingresos por exportaciones de petróleo y gas podrían disminuir.