El eurodiputado Bernd Lange afirmó que la amenaza del presidente estadounidense de imponer aranceles del 25% a los automóviles de la UE parece apuntar a Alemania, tras las críticas del canciller Friedrich Merz. La medida probablemente incumpliría el acuerdo comercial entre Bruselas y Washington.
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a los automóviles de la UE tiene motivaciones políticas y va dirigida directamente a los fabricantes en Alemania, según declaró el lunes a Europe Today el eurodiputado alemán Bernd Lange, presidente de la comisión de Comercio del Parlamento Europeo.
"No hay razones legales ni económicas para esos aranceles. Esto es realmente actuar políticamente contra Alemania", denunció Lange. "Va dirigido específicamente contra los fabricantes de automóviles alemanes".
Las declaraciones de Lange se producen días después de que Trump anunciara los aranceles, tras las críticas a la guerra de Estados Unidos en Irán del canciller alemán, Friedrich Merz.
El presidente estadounidense ha señalado a varios países europeos por su negativa a implicarse en las operaciones militares de la Administración Trump contra Irán. También anunció el viernes que retiraría 5.000 soldados estadounidenses estacionados en Alemania.
Si se promulgan esta semana, los nuevos aranceles incumplirían el techo del 15% acordado en virtud de un pacto comercial alcanzado en julio de 2025 entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Turnberry (Escocia).
Lange expresó sus dudas sobre el acuerdo de Turnberry, alcanzado después de semanas de tensiones comerciales entre Europa y Estados Unidos, tras el regreso de Trump al poder y el lanzamiento de una agenda comercial nacionalista. "No estoy seguro de que realmente podamos seguir adelante", dijo Lange sobre el acuerdo.
Divisiones sobre las salvaguardas del Parlamento
El acuerdo de Turnberry fue posteriormente puesto en suspenso varias veces por los eurodiputados, sobre todo después de que Trump amenazara con aranceles a los países de la UE que se opusieran a la adquisición de Groenlandia.
"El estado de ánimo en la Unión Europea ha cambiado, específicamente después de Groenlandia", dijo Lange, añadiendo que el abanico de posibles de represalias estaba ahora sobre la mesa tras las últimas amenazas de Trump.
"Tenemos la caja de herramientas y, por supuesto, todas las herramientas están dentro", dijo, refiriéndose a los instrumentos anti-coerción de la UE diseñados para responder a la presión económica de terceros países. "Estudiaremos también otros elementos como contramedidas, como contraaranceles o restricciones a la exportación".
El acuerdo se está debatiendo ahora entre los Gobiernos y los legisladores de la UE, con vistas a reducir a cero los aranceles de la UE sobre los productos industriales estadounidenses, tal y como se recoge en el acuerdo.
No obstante, los eurodiputados han incluido salvaguardias en la declaración conjunta, como una cláusula de suspensión en caso de que Washington imponga nuevos aranceles y el hecho de que el acuerdo está llamado a expirar en 2028, si bien puede prorrogarse.
Sin embargo, los Estados miembros de la UE siguen divididos sobre estas disposiciones: París respalda la línea más dura del Parlamento Europeo, mientras que Berlín se ha resistido. "Alemania, por desgracia, estaba más en el bando de los segundos", lamentó Lange. "Ahora, supongo que también aquí habrá un cambio".