Visa ha integrado su red de pagos en ChatGPT, que ya puede buscar productos y completar compras de forma autónoma en nombre del usuario.
El gigante de los pagos Visa ha integrado su red en ChatGPT, lo que permite al chatbot hacer compras y completar transacciones de forma autónoma en nombre de los usuarios, un paso que supone una expansión significativa del comercio impulsado por la IA.
El acuerdo implica que los agentes de IA no solo podrán recomendar productos, sino también finalizar compras en cualquier comercio que acepte Visa. Hasta ahora, los intentos de desarrollar este tipo de tecnología se habían limitado a un único minorista o a un grupo reducido de comercios adheridos.
OpenAI aportará la tecnología que permitirá a estos agentes interactuar, tomar decisiones e iniciar compras a través de ChatGPT. Visa, la mayor red de pagos del mundo fuera de China, se encargará de la autorización de los pagos y de la supervisión del fraude.
"A medida que los agentes de IA se convierten en participantes activos de la economía, el objetivo de Visa es garantizar que las transacciones sean fiables, seguras y fluidas", afirmó Jack Forestell, director de producto y estrategia de la compañía.
¿Cómo funcionaría?
En un acto de la empresa celebrado el miércoles en San Francisco, Forestell puso como ejemplo a un cliente que pide a ChatGPT que busque unos auriculares inalámbricos por menos de 150 dólares (136€). El chatbot encontraría un modelo adecuado y lo compraría en nombre del cliente.
Los usuarios vincularían sus tarjetas Visa a ChatGPT para poder comprar, con salvaguardas como límites de gasto, pasos de aprobación obligatorios y una lista de comercios autorizados para proteger a los consumidores y minimizar el fraude.
Forestell señaló que Visa gestionará las reclamaciones con las mismas normas que aplica a cualquier otra transacción, comprobando, por ejemplo, que el consumidor quería realmente efectuar la compra y que el comercio la tramitó correctamente.
Esta no es la primera incursión de OpenAI en el comercio electrónico. La compañía lanzó a finales del año pasado Instant Checkout, una función que permitía a ChatGPT buscar en internet productos concretos. Pero la herramienta era propensa a errores, no tuvo una amplia adopción entre los comercios, reacios a pagar una comisión del 4 %, y se retiró en marzo.
Visa y OpenAI no han revelado los términos financieros del nuevo acuerdo ni han detallado posibles comisiones para comercios o clientes.
¿Confiará la gente?
Forestell admitió que llevará tiempo que los consumidores confíen plenamente en agentes de IA para gestionar sus compras. Espera que en la mayoría de las primeras operaciones siga siendo necesaria la aprobación humana, con agentes que enviarán notificaciones antes de completar una compra.
"Creo que, en general, la mayoría de la gente se siente muy cómoda con la parte de compras", afirmó, y añadió que dar el salto a las compras autónomas "requiere simplemente un nivel de confianza totalmente distinto".
El principal rival de Visa, Mastercard, también está desarrollando sus propias funciones de compra con IA, aunque a menor escala.
Su propuesta se dirige a empresas y no a consumidores, y permite que agentes de IA contraten servicios como publicidad en nombre de las compañías.