El primer ministro afirma que quiere construir una «verdadera autonomía» de Francia en el ámbito digital y de la inteligencia artificial. La DGSI recurrirá finalmente a otra empresa, esta vez francesa, para el análisis de datos.
El Gobierno francés quiere liberarse de la influencia estadounidense. El primer ministro Sébastien Lecornu anunció este martes por la mañana que la empresa francesa ChapsVision ha sido escogida para sustituir a la estadounidense Palantir y encargarse de la explotación masiva de datos de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI).
"No podemos aceptar nuevas dependencias estratégicas en el ámbito digital", justificó el primer ministro, decidido a "construir una verdadera autonomía" para no "depender de la buena voluntad de ciertos socios, capaces de cerrar el grifo del acceso" a la IA.
Un giro tras diez años de colaboración
Un anuncio que sorprende, ya que la DGSI había renovado el pasado diciembre su contrato con Palantir por un periodo de tres años. Los detalles concretos de la transición y el calendario de despliegue de la nueva solución aún no han sido precisados por las autoridades francesas.
Fundada por el multimillonario Peter Thiel con el apoyo de la CIA, Palantir vende a gobiernos y empresas herramientas de integración de datos basadas en IA de nivel militar. Su colaboración con la DGSI se remonta a los atentados del 13 de noviembre de 2015. Ante la urgencia en materia de seguridad y el aumento masivo de los datos que había que analizar, los servicios de inteligencia franceses recurrieron entonces a la solución Gotham de Palantir, considerada en aquel momento como una de las pocas plataformas capaces de responder a esas necesidades operativas.
Desde la firma del primer contrato en 2016, renovado después en 2019 y de nuevo en 2022, los responsables de la inteligencia francesa habían presentado de forma reiterada esta dependencia de una tecnología estadounidense como una solución temporal, a la espera de una alternativa nacional creíble.
Poco después de este anuncio, Palantir afirmó en un comunicado que el contrato suscrito con la DGSI sigue "plenamente en vigor".
Un clima de desconfianza hacia Estados Unidos
La imprevisibilidad del presidente estadounidense Donald Trump en la escena internacional ha llevado a los aliados europeos a preguntarse si décadas de apoyo norteamericano en ámbitos como la seguridad y la tecnología pueden seguir dándose por descontadas.
Washington ordenó la semana pasada a la start-up estadounidense de inteligencia artificial Anthropic que prohibiera a "todo ciudadano extranjero" el acceso a sus dos modelos más potentes, Claude Fable 5 y Mythos 5, invocando la "seguridad nacional". Esta orden ha provocado la reacción de varios candidatos, declarados o potenciales, a la presidencia en Francia. Han advertido de una "guerra de la IA" y de la necesidad de independencia frente a Estados Unidos.
A principios de este año, el Ejército alemán declaró que ya no utilizaría Palantir, mientras que el Reino Unido revisa el contrato de datos de 330 millones de libras esterlinas (382 millones de euros) firmado entre el National Health Service y Palantir tras las presiones políticas y parlamentarias.
El alcalde de Londres, Sadiq Khan, también ha bloqueado un proyecto de contrato de 50 millones de libras esterlinas entre Palantir y la Policía de la capital, alegando motivos de relación calidad-precio y de adjudicación de contratos públicos.
655 millones de euros para la IA en Francia
Sébastien Lecornu declaró además que Francia prevé invertir 655 millones de euros en inteligencia artificial y poner en marcha un chatbot común para todos los servicios del Estado.
Francia creará también un chatbot dedicado a la salud pública para la agencia pública de seguro de enfermedad Ameli, así como una nueva plataforma digital destinada a simplificar el acceso a los datos públicos.
Por último, para ChapsVision esta victoria supone una etapa clave en su desarrollo. La empresa aspira a convertirse en uno de los líderes europeos en inteligencia de datos y en inteligencia artificial basada en agentes, y ya había ganado en 2024 un primer contrato de la DGSI para el tratamiento de datos heterogéneos. El contrato obtenido hoy le permite hacerse cargo de la explotación de volúmenes masivos de datos, un ámbito ocupado históricamente por Palantir.