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Volkswagen encara negociaciones clave por 100.000 despidos y cierre de fábricas

Archivo - Oliver Blume, consejero delegado de Volkswagen AG, interviene durante la rueda de prensa anual en Berlín, Alemania, 14 de marzo de 2023
Archivo - Oliver Blume, consejero delegado de Volkswagen AG, interviene durante la rueda de prensa anual en Berlín, Alemania, 14 de marzo de 2023 Derechos de autor  Michael Kappeler/dpa via AP
Derechos de autor Michael Kappeler/dpa via AP
Por Doloresz Katanich con AFP
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La dirección del gigante alemán Volkswagen se reúne el jueves para estudiar la que podría ser la mayor reestructuración del sector del automóvil, mientras los sindicatos planean protestas contra recortes masivos de empleo.

Los planes de Volkswagen para recortar decenas de miles de puestos de trabajo adicionales y cerrar fábricas afrontan el jueves una prueba clave, cuando los grupos que controlan el mayor fabricante de automóviles de Europa se reúnan para debatir las propuestas, mientras los trabajadores convocan protestas en plantas de todo Alemania.

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El mayor fabricante de automóviles de Europa está sometido a la presión de los aranceles estadounidenses, de unos márgenes de beneficio más débiles en los vehículos eléctricos y, sobre todo, de la feroz competencia en China, el mayor mercado de coches del mundo.

Volkswagen, cuyas diez marcas van de Seat a Porsche, ya tiene en marcha la supresión de 50.000 empleos en Alemania de aquí a 2030, entre ellos 35.000 en su marca principal, Volkswagen.

Estos recortes se pactaron con los sindicatos a finales de 2024, junto con el compromiso de evitar cierres de plantas en Alemania al menos hasta el final de la década.

Pero el consejero delegado, Oliver Blume, estudia ahora la eliminación de 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo, en torno al 16% de la plantilla global de Volkswagen, y el cierre de tres fábricas de Volkswagen en Alemania, además de una planta de Audi, según la revista 'Manager Magazin', que cita fuentes de la empresa.

"Si estos planes llegaran a materializarse, los pararíamos con todas nuestras fuerzas", afirmó Christiane Benner, dirigente del poderoso sindicato IG Metall, en una declaración conjunta con la presidenta del comité de empresa de VW, Daniela Cavallo.

IG Metall está organizando para el jueves protestas de trabajadores de VW ante fábricas de todo el país, coincidiendo con la presentación por parte de la dirección de los planes de reestructuración al consejo de supervisión.

Qué hay sobre la mesa

Es poco probable que la reunión del jueves concluya con una decisión inmediata, pero podría marcar el inicio de varios meses de negociaciones entre la dirección, los sindicatos y los responsables políticos sobre cierres de plantas y nuevos recortes de empleo.

Según los medios, el consejo abordará un amplio plan de reestructuración que podría incluir el cierre de cuatro plantas en Alemania —Hanóver, Emden, Zwickau y la factoría de Audi en Neckarsulm— y la supresión de hasta 50.000 empleos adicionales.

La dirección también está revisando la estructura corporativa de Volkswagen y podría segregar o escindir su marca principal Volkswagen y el negocio de componentes para simplificar el grupo.

En lugar de cerrar directamente las fábricas, Volkswagen podría trasladar la producción de los modelos destinados a China a plantas alemanas infrautilizadas, como la de Zwickau, una idea que Blume ya ha planteado anteriormente.

Otra opción sería dejar de asignar nuevos modelos a determinadas plantas, para ir poniendo fin de forma gradual a la producción en lugar de clausurar las instalaciones de golpe.

La empresa también ha sugerido que las fábricas infrautilizadas podrían reconvertirse más adelante para acoger a fabricantes de material de defensa que quieran ampliar su producción.

Por qué será difícil lograr la aprobación

El consejo de supervisión suele estar formado por 20 miembros, repartidos a partes iguales entre representantes de los accionistas y de los trabajadores.

Sin embargo, los representantes de los trabajadores cuentan actualmente con mayoría tras la reciente dimisión de Susanne Wiegand, la exdirectora de la empresa de defensa Renk.

La estructura accionarial de Volkswagen también complica cualquier reestructuración. Baja Sajonia, donde se encuentran la sede del grupo en Wolfsburgo y seis de sus plantas, posee una participación lo bastante grande como para bloquear decisiones clave.

Si finalmente se aprueban, los planes reducirían en torno a un 15% la plantilla mundial de Volkswagen, de unos 630.000 empleados.

Eso superaría anteriores programas de recortes de empleo en la industria del automóvil, incluido el de General Motors, que eliminó casi 50.000 puestos durante su bancarrota de 2009.

La industria automovilística alemana en su conjunto —incluidas BMW, Mercedes-Benz y sus proveedores— también está recortando empleo y reestructurándose en respuesta a una menor demanda y a una competencia cada vez mayor.

Por qué Volkswagen dice que debe actuar

Sin dar detalles, un portavoz de VW declaró a AFP que el grupo necesitaba "mejorar su competitividad" y aplicar "una disciplina de costes e inversiones aún más rigurosa".

Blume ha reiterado que la situación es crítica y dijo a los accionistas, a comienzos de este año, que la empresa debía cambiar o moriría.

"Nuestro modelo de negocio de las últimas décadas ya no funciona", escribió en una carta de marzo citada por AFP. Blume añadía que "las condiciones de los mercados regionales, los cambios en la política comercial, los enormes requisitos regulatorios en las distintas regiones del mundo y nuestra elevada posición de costes, sobre todo en Europa" suponen un lastre para la compañía.

Se espera que los mayores aranceles de Estados Unidos a los coches y a las piezas de automóvil, introducidos el año pasado, cuesten a Volkswagen unos 5.000 millones de euros al año, con Audi y Porsche especialmente expuestas porque ninguna de las dos tiene fábricas en el país.

El grupo también ha perdido terreno en China, donde la competencia de los fabricantes locales ha reducido sus entregas de vehículos al nivel más bajo desde 2011.

"Los coches que se venden en China, algunos están entre los mejores del mundo", declaró a AFP Tu Le, fundador de Sino Auto Insights. "La caída de los fabricantes alemanes ha sido realmente abrupta".

Blume ha defendido que Volkswagen debe aprovechar mejor sus fábricas europeas y advirtió en abril de que los fabricantes chinos están levantando plantas muy eficientes en Europa.

"Los chinos están llegando a Europa y también construyen fábricas muy eficientes", avisó en abril.

"No podemos competir con plantas infrautilizadas".

Si Volkswagen logra o no el apoyo para unos cambios tan profundos determinará probablemente la futura configuración del mayor fabricante de automóviles de Europa.

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